DENVER, 27 de julio – Momentos de pánico se vivieron este sábado en el Aeropuerto Internacional de Denver cuando los pasajeros del vuelo 3023 de American Airlines tuvieron que evacuar por un tobogán de emergencia tras detectarse un posible fallo en el tren de aterrizaje de la aeronave durante la carrera de despegue.
El incidente, que involucró a un Boeing 737 MAX 8 con destino al Aeropuerto Internacional de Miami, ocurrió en la tarde cuando la tripulación reportó una anomalía en la parte inferior del avión. Según la Administración Federal de Aviación (FAA), el vuelo abortó el despegue tras escuchar un fuerte estallido.
“El piloto inició inmediatamente los procedimientos de aborto para el despegue. Se podía sentir cómo empezaba a frenar”, relató el pasajero Shaun Williams a KUSA-TV, agregando que el sonido fue seguido de un frenado brusco.
Un video difundido por medios locales muestra a decenas de pasajeros descendiendo apresuradamente por un tobogán inflable situado en la parte delantera del avión, muchos de ellos cargando equipaje y niños pequeños. Algunos tropezaron al llegar al concreto de la pista, aunque, afortunadamente, ninguna lesión fue de gravedad.
El Departamento de Bomberos de Denver informó que extinguió un pequeño incendio en el avión tras acudir a la escena. En total, cinco personas fueron atendidas en el lugar, mientras que una fue trasladada a un centro médico para evaluación, según un comunicado del aeropuerto.
American Airlines no ha emitido aún una declaración detallada, pero la FAA confirmó que abrirá una investigación formal para determinar las causas del fallo.
El incidente reaviva las preocupaciones en torno a la seguridad del modelo 737 MAX 8, que ha estado en el centro de controversias en años recientes, aunque aún no se ha confirmado si el fallo está relacionado con defectos estructurales conocidos o si se trató de un evento aislado.








