Madrid, 11 de julio – La Audiencia Provincial de Madrid ha ordenado este jueves la reapertura de la causa penal por el apaleamiento de un muñeco que representaba al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante una manifestación frente a la sede nacional del PSOE en la calle Ferraz el pasado 31 de diciembre de 2023. La decisión revoca el archivo del caso dictado en febrero por el Juzgado de Instrucción número 26 de Madrid y considera que los hechos podrían constituir un delito de amenazas.

Según el auto judicial, al que tuvo acceso la agencia EFE, el tribunal estima el recurso interpuesto por la Fiscalía y acepta parcialmente las apelaciones del propio Sánchez y del PSOE, anulando así el cierre anticipado de la instrucción ordenado por la jueza titular.

No fue libertad de expresión, podría haber delito penal

Los magistrados entienden que «resulta precipitado el cierre de la causa» y subrayan que no puede descartarse que los hechos entren en la tipificación del artículo 169 del Código Penal, que castiga las amenazas graves contra autoridades públicas.

La Audiencia sostiene que, contrariamente a lo argumentado por la jueza de instrucción, el muñeco colgado de una soga y golpeado “con brutalidad” representaba “con toda evidencia” al presidente del Gobierno, a la luz del contexto del suceso, las consignas lanzadas por los manifestantes y la denuncia del PSOE, que incluía frases como: “colgadlo de los pies”, “hay que quemar Ferraz” o “a por Sánchez, oé”.

Aunque el tribunal descarta que los hechos puedan calificarse como delito de odio o que deban ser instruidos por la Audiencia Nacional, sí cree que es necesario agotar la investigación sobre el posible delito de amenazas, dado que el muñeco fue sometido a vejaciones simbólicas en un contexto de creciente hostilidad hacia el Ejecutivo.

Antecedentes y contexto político

Los hechos ocurrieron durante las manifestaciones contra la ley de amnistía impulsada por el Gobierno, en una protesta frente a la sede del PSOE en Ferraz que se caracterizó por un ambiente de fuerte tensión. En ese marco, varios participantes colgaron de una soga y golpearon a un muñeco vestido como Pedro Sánchez, una acción que fue difundida en redes sociales y que generó un intenso debate sobre los límites de la libertad de expresión.

En febrero, la jueza archivó el caso al considerar que no se trataba de un delito, sino de una manifestación simbólica protegida por la libertad de expresión. Sin embargo, la Audiencia Provincial ha corregido ese criterio, señalando que la gravedad del acto y su posible carácter intimidatorio justifican continuar con la instrucción.

Próximos pasos

La reapertura del caso implica que el Juzgado de Instrucción deberá retomar la investigación y practicar diligencias para determinar si existe responsabilidad penal en los hechos denunciados. Entre las posibles actuaciones se incluirían identificar a los autores materiales, analizar grabaciones del suceso, y recabar testimonios de testigos presenciales y responsables policiales.

El PSOE ha valorado positivamente la decisión judicial, asegurando que “la violencia política, aunque simbólica, no puede normalizarse en democracia”. Desde el PP, por el momento, no ha habido pronunciamiento oficial sobre esta decisión judicial.

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