Roma, 27 jun.- El fundador de Amazon, Jeff Bezos, y la expresentadora Lauren Sánchez sellaron este viernes su amor con una boda simbólica en la isla de San Giorgio Maggiore, en Venecia, rodeados de un exclusivo grupo de unos 200 invitados VIP y en medio de estrictas medidas de seguridad, espectáculos de alto nivel… y también protestas ciudadanas.

Entre los asistentes a la ceremonia destacaron figuras como la reina Rania de Jordania, el actor Orlando Bloom, miembros del clan Kardashian, el magnate Bill Gates, el exjugador Tom Brady e Ivanka Trump, hija del expresidente estadounidense. Todos ellos llegaron a la ciudad italiana en yates de lujo y aviones privados.

Inicialmente prevista en el histórico edificio de la Scuola Grande della Misericordia, la celebración fue trasladada por razones logísticas y de seguridad a la isla de San Giorgio, un enclave exclusivo y aislado frente a la Plaza de San Marcos. El sitio permaneció blindado con controles aéreos, fluviales y terrestres, además de sistemas anti-drones y refuerzos policiales.

Aunque el matrimonio legal ya había sido registrado en Estados Unidos, la pareja protagonizó un simbólico intercambio de anillos en la abadía de San Giorgio. Tras la ceremonia, los invitados disfrutaron de un espectáculo de fuegos artificiales sobre la laguna veneciana y de un concierto íntimo a cargo de Matteo Bocelli, hijo del tenor Andrea Bocelli.

Tres días de celebración, con Lady Gaga y Elton John

Este sábado culminarán las festividades con una gran fiesta que contará con actuaciones de alto calibre, entre ellas Elton John y Lady Gaga, según fuentes cercanas a la organización. Las celebraciones privadas, que se extendieron desde el jueves, fueron pensadas para ofrecer “una experiencia inolvidable” a los asistentes, según medios italianos.

Protestas contra el “matrimonio de los millonarios”

Mientras la jet set celebraba en la laguna, grupos de activistas organizaron protestas en distintos puntos de Venecia. El colectivo «No Space for Bezos» proyectó mensajes críticos como “No reyes, no Bezos, no oligarcas” en el campanario de San Marcos con rayos láser verdes, en señal de rechazo a lo que consideran un símbolo de la desigualdad económica.

Otros manifestantes desfilaron por la ciudad vestidos de novios con máscaras venecianas y pancartas, mientras que el grupo artístico Konn Artiss realizó una parodia de la boda colocando figuras de maniquíes cubiertos de billetes, caricaturas de Bezos y cajas de Amazon transformadas en inodoros.

Polémica y pragmatismo político

Algunos sectores políticos locales se mostraron críticos con la celebración en pleno corazón de una ciudad turística saturada, pero otros como el concejal Marco Gasparinetti defendieron el uso de San Giorgio como sede del evento por tratarse de un lugar sin residentes permanentes, lo que evitó conflictos con la vida diaria de los venecianos.

“La seguridad está garantizada porque está aislada, mientras que en otros lugares no”, declaró Gasparinetti, de la lista cívica Terra e Acqua.

Pese a las polémicas, la boda de Jeff Bezos y Lauren Sánchez se convirtió en un nuevo ejemplo del poder y la ostentación de las élites globales… esta vez bajo el cielo de una Venecia que no quiso pasarla por alto.

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