Miami, 27 junio.- El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos anunció este viernes la finalización del Estatus de Protección Temporal (TPS) para aproximadamente 500,000 haitianos residentes en el país, lo que los deja vulnerables a una posible deportación. La medida se basa en la evaluación del DHS de que las condiciones en Haití han mejorado lo suficiente para permitir el regreso seguro de sus ciudadanos.

El TPS es un programa que otorga protección legal temporal y permiso de trabajo a personas que ya se encuentran en Estados Unidos provenientes de países afectados por conflictos, desastres naturales u otras crisis que dificultan su regreso seguro. Haití, junto a otros 16 países como Afganistán, Sudán y Líbano, ha estado bajo este amparo hasta ahora.

La terminación del TPS para haitianos se oficializará el próximo 3 de agosto y entrará en vigor el 2 de septiembre, afectando a personas que en muchos casos llevan más de una década viviendo y trabajando legalmente en Estados Unidos. Esta medida llega apenas tres meses después de que el gobierno de Donald Trump revocara protecciones similares para miles de haitianos bajo programas de permisos humanitarios.

Recientemente, la Corte Suprema estadounidense anuló un fallo que impedía al gobierno federal retirar estos permisos condicionales, reforzando la capacidad de la administración para terminar dichos programas.

A pesar de esta decisión, el Departamento de Estado mantiene sus advertencias para viajeros, recomendando evitar viajes a Haití debido a problemas de secuestros, crímenes, disturbios civiles y limitada atención médica.

La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, informó que los titulares del TPS para Haití deben prepararse para el fin de esta protección y recomendó utilizar una aplicación móvil llamada CBP Home para facilitar su regreso si así lo deciden.

El impacto humano de esta decisión queda reflejado en testimonios como el de Frantz Desir, un haitiano que vive en Springfield, Ohio, bajo estatus de asilo. Desir expresó su preocupación ante la terminación del TPS y las largas demoras judiciales para procesar su solicitud de asilo, prevista ahora para 2028.

Durante su campaña, Trump se comprometió a reducir el uso del TPS y avanzar en deportaciones masivas, una postura que ha generado críticas por afectar a comunidades que ya han contribuido durante años en Estados Unidos.

El DHS defendió la medida diciendo que busca «restaurar la integridad del sistema migratorio y asegurar que el Estatus de Protección Temporal sea realmente temporal», a pesar de las advertencias sobre la situación de seguridad y estabilidad en Haití que aún persisten.

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