JERUSALÉN/TEHERÁN, 24 junio.- La frágil tregua anunciada por el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, entre Israel e Irán se desmoronó horas después de su entrada en vigor, cuando el gobierno israelí acusó a Teherán de lanzar misiles hacia su espacio aéreo, en una violación directa del alto el fuego. En respuesta, Israel reanudó sus operaciones militares, advirtiendo que intensificará los ataques “contra Teherán y la infraestructura del régimen”.

El ejército de Irán negó rotundamente haber disparado contra territorio israelí, pero sirenas antiaéreas sonaron en todo el norte de Israel al amanecer del martes, y se registraron explosiones en varias ciudades, incluyendo Beerseba, donde al menos cuatro personas murieron y una veintena resultaron heridas.

El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, instruyó al ejército a “reanudar las intensas operaciones para destruir objetivos del régimen iraní”, apenas tres horas después de haber aceptado públicamente el alto el fuego promovido por Trump.

Una tregua fracasada en tiempo récord

El intento de alto el fuego fue anunciado por Trump en redes sociales la noche del lunes, como una “tregua total y completa” entre ambos países, que supuestamente pondría fin a doce días de intensos combates. El expresidente, camino a la cumbre de la OTAN en La Haya, expresó su frustración:

“Estoy profundamente decepcionado por ambos. Tenemos dos países que han estado luchando tanto tiempo que ya no saben qué carajo están haciendo”, dijo Trump ante la prensa.

A través de una publicación en mayúsculas en su red Truth Social, Trump pidió a Israel que “TRAIGA A SUS PILOTOS A CASA, AHORA”.

Noche de bombardeos y recriminaciones cruzadas

Antes de que la tregua entrara en vigor oficialmente, Israel lanzó ataques aéreos contra objetivos iraníes, incluidos sitios estratégicos en Fordow y Natanz, utilizando bombas de 30.000 libras. En respuesta, Irán lanzó una oleada de misiles que mató al menos a cuatro civiles en Israel.

Mientras tanto, el ejército israelí afirmó haber interceptado una nueva andanada de 20 misiles disparados desde Irán en plena madrugada del martes. Tres edificios fueron impactados directamente en Beerseba, y varios de los heridos se encontraban dentro de habitaciones reforzadas que no resistieron los impactos balísticos.

En redes sociales, el ministro israelí de Finanzas, Bezalel Smotrich, advirtió: “Teherán temblará”.

EE.UU. en medio del conflicto

El lunes, Irán había atacado con misiles la base aérea estadounidense de Al Udeid en Catar, en represalia por el bombardeo de instalaciones nucleares iraníes el fin de semana por parte de EE.UU. Aunque no se registraron víctimas, las tensiones aumentaron y complicaron el escenario diplomático.

Trump aseguró que las instalaciones nucleares iraníes “nunca serán reconstruidas” y calificó de “demolidas” las principales plantas de enriquecimiento de uranio. No obstante, analistas internacionales no han podido confirmar de forma independiente el alcance de los daños.

Un balance trágico

Según la organización Human Rights Activists con sede en Washington, los ataques israelíes en Irán han dejado al menos 974 muertos, entre ellos 387 civiles y 268 miembros de las fuerzas de seguridad, además de 3.458 heridos. Del lado israelí, al menos 28 personas han muerto y más de 1.000 han resultado heridas desde el inicio del conflicto.

La “Guerra de los 12 Días”

Trump bautizó el conflicto como la Guerra de los 12 Días, evocando la Guerra de los Seis Días de 1967, aunque la actual escalada no muestra signos de una resolución inmediata. La referencia ha causado revuelo en el mundo árabe, especialmente entre palestinos que ven paralelismos con la ocupación israelí de territorios desde aquella guerra.

¿Y ahora qué?

Mientras Israel prepara nuevos ataques y Teherán niega su implicación en la ruptura del alto el fuego, la comunidad internacional mira con preocupación el rápido deterioro del escenario geopolítico en Medio Oriente. El papel del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Khamenei, en las negociaciones sigue sin aclararse.

Lo que parecía ser un avance diplomático histórico impulsado por Trump ha terminado en un nuevo episodio de violencia, dejando atrás la posibilidad de paz inmediata y reinstalando el temor a un conflicto aún más devastador.

Publicidad