Washington, 12 junio. — Las protestas contra la política migratoria del presidente Donald Trump se extendieron este miércoles a múltiples ciudades de Estados Unidos, con decenas de arrestos y un creciente clima de tensión social ante el despliegue militar ordenado por la Casa Blanca.
Las manifestaciones, iniciadas el pasado viernes en Los Ángeles, han desencadenado toques de queda, choques con la policía, hogueras en la vía pública y detenciones masivas, en rechazo a las redadas ejecutadas por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y al endurecimiento de las deportaciones.
Toques de queda y detenciones en varias ciudades
En Los Ángeles, donde las protestas comenzaron y se han mantenido con fuerza, el centro de la ciudad vivió su segunda noche consecutiva de toque de queda. Frente al ayuntamiento, manifestantes desafiaron la medida, y la policía detuvo a entre 20 y 30 personas, según reportó CNN.
En Spokane (Washington), también se decretó un toque de queda tras disturbios que dejaron más de 30 arrestos. En Seattle, los manifestantes encendieron una gran hoguera en la vía pública, lo que provocó una intervención policial tras una advertencia de cinco minutos.
En Las Vegas (Nevada), la policía disolvió una concentración frente al tribunal federal, calificada de ilegal. Mientras tanto, en Manhattan (Nueva York), 200 personas se manifestaron en una protesta de alta tensión, marcada por gritos contra la policía.
Aunque en San Antonio (Texas) las protestas transcurrieron de manera pacífica, el gobernador Greg Abbott desplegó a la Guardia Nacional, una medida que muchos consideran innecesaria y provocadora en una ciudad de mayoría latina.
De las redadas al despliegue militar
Las manifestaciones se iniciaron como respuesta a las redadas masivas de ICE en barrios latinos de Los Ángeles y otras ciudades, y se intensificaron tras el anuncio de Trump del despliegue de 4.000 efectivos de la Guardia Nacional y 700 marines.
Esta medida fue rechazada enérgicamente por el gobernador de California, Gavin Newsom, y la alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, quienes denunciaron que el despliegue “solo busca escalar la tensión” y representa un uso desproporcionado del poder militar.
Se espera un fin de semana de alta tensión
Los organizadores de las protestas han convocado una jornada nacional para el próximo sábado 14 de junio, bajo el lema “Día Sin Reyes”, en alusión directa al estilo autoritario que atribuyen a Trump.
Ese mismo día, el mandatario republicano celebrará un desfile militar en Washington con motivo del 250 aniversario del Ejército de EE.UU., el cual también coincide con su cumpleaños número 79. En redes sociales, Trump ha advertido que responderá con «gran fuerza» a cualquier protesta que intente opacar el evento.
La confrontación entre el Gobierno federal y las autoridades estatales y locales —en su mayoría demócratas— se ha intensificado, en medio de acusaciones de abuso de poder y militarización de la vida civil.
El país se prepara para un fin de semana decisivo, en el que miles de ciudadanos saldrán a las calles en defensa de los derechos de los migrantes, mientras el presidente busca reforzar su imagen de firmeza a través del aparato militar.




