Toronto, 10 junio – Seis bebés han nacido con sarampión congénito en Ontario desde el inicio del actual brote en otoño pasado, según informó el director médico de salud de la provincia, Dr. Kieran Moore. Todos los casos ocurrieron en madres no vacunadas que contrajeron el virus durante el embarazo. Aunque los seis bebés se recuperaron, un recién nacido prematuro infectado falleció recientemente en el suroeste de la provincia, en medio de una creciente preocupación por el impacto del virus en mujeres embarazadas.

“El bebé fallecido también tenía otras complicaciones médicas graves no relacionadas con el sarampión”, precisó Moore. No obstante, recalcó que las infecciones congénitas de sarampión, que pueden causar inflamación cerebral o incluso la muerte, eran completamente evitables mediante vacunación.

Desde octubre, Ontario ha registrado más de 2.000 casos de sarampión, de los cuales 40 corresponden a personas embarazadas, y apenas dos de ellas estaban vacunadas. Esta alarmante estadística ha encendido las alertas sanitarias en la provincia, donde la cobertura de vacunación es alta en general, pero persisten focos de resistencia.

Graves riesgos para embarazadas no vacunadas

La vacuna contra el sarampión, paperas y rubéola (MMR), al contener un virus vivo atenuado, no se recomienda durante el embarazo. Por ello, si una mujer embarazada no vacunada se expone al sarampión, el Comité Asesor Nacional sobre Inmunización recomienda aplicar una dosis de inmunoglobulina intravenosa dentro de los seis días posteriores a la exposición, como medida de protección.

Sin embargo, según Moore, hay una barrera similar a la que enfrenta la vacunación: la reticencia por motivos filosóficos o personales también está presente frente a tratamientos como la inmunoglobulina. “Algunas personas, si no quieren la vacuna, quizá tampoco quieran la inmunoglobulina”, declaró el médico.

Llamado urgente a incluir a embarazadas en la estrategia nacional

En un editorial publicado este lunes en el Canadian Medical Association Journal, la Dra. Catherine Varner subrayó que las personas embarazadas están “soportando la carga” del brote actual de sarampión. Advirtió que, al tener un mayor riesgo frente a enfermedades infecciosas, no pueden quedar al margen de las estrategias preventivas ni de las respuestas del sistema de salud.

El Dr. Moore aseguró que la gran mayoría de las embarazadas en Ontario sí están vacunadas, pero enfatizó que incluso un pequeño grupo no inmunizado puede tener consecuencias devastadoras.

“Sé que algunos se centrarán en que el vaso está medio vacío, pero contar con este nivel de protección en medio de riesgos globales es un logro. Aun así, debemos trabajar con las comunidades que han decidido no vacunarse. Esa es una conversación larga y difícil que nuestros profesionales de salud están comprometidos a mantener”, concluyó Moore.

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