Muere Sly Stone, ícono del funk y líder de The Family Stone, a los 82 años

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Nueva York, 10 junio. – Sly Stone, el revolucionario músico afroamericano que con su banda Sly and the Family Stone transformó para siempre la música popular en las décadas de 1960 y 1970, falleció este lunes a los 82 años en Los Ángeles. Su publicista confirmó que el legendario artista murió rodeado de su familia tras una larga batalla contra una enfermedad pulmonar obstructiva crónica y otros problemas de salud.

Stone, cuyo nombre real era Sylvester Stewart, no solo rompió barreras sonoras, sino también raciales y de género al formar una banda multirracial y mixta en un momento de gran tensión social en Estados Unidos. Con éxitos como “Everyday People”, “Family Affair” y “Stand!”, Sly and the Family Stone fue una voz poderosa de la contracultura que fusionó soul, rock psicodélico, jazz, doo-wop y los inicios del funk con un mensaje de unidad, igualdad y desobediencia creativa.

Un pionero irrepetible del sonido y la inclusión

Nacido en Texas en 1942 y criado en California, Sly fue un prodigio desde la infancia: cantaba en iglesias, dominaba varios instrumentos y produjo bandas de San Francisco como Great Society antes de formar su propio grupo. Desde el álbum debut A Whole New Thing hasta himnos como Dance to the Music, Stone no solo redefinió el sonido afroamericano, sino también el espectáculo. Su aparición en el festival de Woodstock en 1969 es recordada como uno de los momentos más electrizantes de la historia del rock.

Stone vestía monos de cuero, usaba gafas oscuras, y su afro era tan imponente como su presencia escénica. La música de su grupo sirvió de inspiración directa para artistas como Miles Davis, Herbie Hancock, George Clinton, Prince, y más adelante los Beastie Boys, Dr. Dre y Snoop Dogg, quienes samplearon ampliamente su obra.

Álbumes icónicos de Sly and the Family Stone
Stand! (1969)
There’s a Riot Goin’ On (1971)
Fresh (1973)
Greatest Hits (1970)

De la cima al abismo: genio en caída libre

Pero la carrera de Sly Stone también fue un reflejo del precio de la genialidad. A medida que avanzaban los años 70, se intensificaron las presiones externas: la disquera exigía más éxitos, los movimientos radicales pedían cambios en su alineación, y su adicción a la cocaína alteró su comportamiento. Muchos conciertos terminaron en decepciones. “Podía estar sentado sin hacer nada y de pronto lanzar una línea tan brillante que parecía de otro planeta”, recordaba George Clinton.

En 1971, There’s a Riot Goin’ On marcó su giro hacia un funk oscuro y existencial. El disco, turbio y profundo, fue calificado por el crítico Greil Marcus como “música ambiental con el dedo en el gatillo”. Fue una respuesta desesperanzada al sueño de los 60 que se desvanecía.

Legado eterno

Sly fue incluido en el Salón de la Fama del Rock and Roll en 1993, recibió un Grammy honorífico en 2006 y publicó sus memorias en 2023: Thank You (Falettinme Be Mice Elf Agin). El prólogo fue escrito por el baterista y productor Questlove, quien también dirigió el documental Sly Lives! en 2025.

Tuvo tres hijos, una breve y pública boda en 1974 con la actriz Kathy Silva en el Madison Square Garden, y dejó un legado que sobrevive en los sonidos de innumerables artistas actuales.

Hoy, Sly Stone se va como vivió: brillando con luz propia, desafiando etiquetas y dejando un legado que resonará en cada nota de funk, cada riff de soul, y en cada mensaje que proclame que todos somos personas cotidianas.

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