CIUDAD DE MÉXICO, 2 JUNIO – La elección histórica al Poder Judicial de México, celebrada este domingo, concluyó con una participación ciudadana estimada en apenas el 13 %, según datos preliminares del Instituto Nacional Electoral (INE). Este resultado representa un notable revés para la presidenta Claudia Sheinbaum, quien había promovido activamente esta iniciativa como un mecanismo para democratizar el sistema judicial y superar los niveles de participación en consultas anteriores.
Resultados y contexto
En un mensaje a los medios, la consejera presidenta del INE, Guadalupe Taddei, informó que, basándose en una muestra aleatoria de casillas seccionales frente a notarios públicos, la participación osciló entre el 12,57 % y el 13,32 %. Estos porcentajes significan que aproximadamente 13 millones de mexicanos ejercieron su derecho al voto, lejos de la meta de 20 % que Sheinbaum había proyectado inicialmente.
El objetivo de la mandataria era superar el 17,77 % registrado en la consulta de revocación de mandato impulsada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador en 2022. Sin embargo, la baja participación refleja desafíos significativos en términos de movilización electoral y percepción pública sobre la relevancia de estos comicios.
A pesar de los números decepcionantes, Sheinbaum defendió la jornada como un éxito en sus redes sociales. En un tuit, afirmó: «La elección histórica del poder judicial del 1 de junio de 2025 ha sido todo un éxito. Cerca de 13 millones de mexicanos y mexicanas salieron a ejercer por primera vez en la historia quiénes deben ser los ministros, magistrados y jueces.»
Críticas y defensa del proceso
Durante su mensaje, Sheinbaum reiteró su postura crítica contra el actual Poder Judicial, calificándolo como «plagado de nepotismo» y acusándolo de favorecer a miembros de la delincuencia organizada. Aseguró que el proceso electoral demuestra el compromiso del gobierno con la democracia y negó cualquier intención de controlarlo políticamente.
«Si quisiéramos cambiar al Poder Judicial para controlarlo, ¿qué sentido tendría hacer una elección universal? Mejor hubiésemos cambiado la Constitución para poner ministros a modo. Sí, México es el país más democrático del mundo», sostuvo la presidenta.
Sin embargo, sectores académicos, organismos internacionales y asociaciones judiciales han cuestionado profundamente el proceso. Entre las principales críticas destacan:
- Complejidad de las boletas: Muchas personas enfrentaron dificultades para entender cómo votar debido a la cantidad de candidatos y opciones.
- Falta de información: Se señaló una escasa difusión sobre la importancia de los cargos en disputa y los perfiles de los candidatos.
- Riesgos de infiltración: Existe preocupación sobre la posibilidad de que actores vinculados al crimen organizado puedan influir en la conformación del nuevo Poder Judicial.
Transparencia y orden en la jornada
Según reportes del INE, la jornada electoral transcurrió de manera ordenada sin incidentes significativos. Alrededor de 99,7 millones de ciudadanos estaban convocados a elegir a 881 funcionarios judiciales federales, incluidos nueve ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), así como cientos de cargos locales en 19 estados del país.
Los especialistas coinciden en que la logística fue compleja debido a la magnitud del evento, pero destacaron que las campañas fueron relativamente austeras y que no se reportaron irregularidades graves durante la votación.
Implicaciones políticas
Este resultado supone un golpe político para Sheinbaum, cuya administración ha abrazado la reforma judicial como uno de sus pilares fundamentales. La baja participación sugiere que gran parte de la población no percibió estas elecciones como prioritarias o no confió plenamente en el proceso.
Además, expertos señalan que la falta de respaldo masivo podría debilitar la legitimidad de los nuevos funcionarios judiciales seleccionados mediante esta vía, especialmente si persisten acusaciones sobre su idoneidad o independencia.
Próximos pasos
El cómputo oficial de los resultados aún tomará dos semanas adicionales, tiempo necesario para procesar todas las actas y resolver posibles impugnaciones. Durante este período, se espera que surjan debates sobre la efectividad del modelo implementado y su impacto en la credibilidad del sistema judicial mexicano.
Esta elección marca un cambio sin precedentes en la estructura del Poder Judicial mexicano, pero también abre interrogantes sobre su capacidad para garantizar imparcialidad y profesionalismo ante un contexto de polarización política y desconfianza social.
Con estos resultados, queda claro que democratizar instituciones clave requiere no solo cambios legales, sino también estrategias efectivas para involucrar a la ciudadanía y educarla sobre la importancia de decisiones tan trascendentales como la elección de jueces y magistrados. El desafío ahora será demostrar que este proceso fortalece realmente la justicia en México y no genera nuevas vulnerabilidades en el sistema.








