CIUDAD DE MÉXICO, 29 MAY – Un informe de la Federación Internacional de Asociaciones de Fútbol (FIFA), realizado en colaboración con la Organización Mundial del Comercio (OMC), el Banco Mundial y otras instituciones internacionales, reveló que los ingresos globales generados por la Copa Mundial de 2026 alcanzarían los 8.000 millones de dólares. Este monto se distribuiría principalmente entre el sector turístico (62 %), el deportivo (32 %) y el entretenimiento (6 %).
El estudio proyecta un retorno social de inversión (SROI) de 3,64, lo que significa que por cada dólar invertido se generarán 3,64 dólares en beneficios tangibles como salud, inclusión y cultura. Además, se espera una asistencia total de 6,52 millones de personas a los estadios repartidos entre Estados Unidos, México y Canadá, de los cuales cerca del 40 % serán turistas extranjeros.
La competencia se llevará a cabo del 11 de junio al 19 de julio de 2026 en 16 ciudades de los tres países organizadores. Durante 39 días, la infraestructura hotelera y de alojamiento temporal enfrentará una demanda récord, especialmente en metrópolis clave como Ciudad de México, Nueva York, Toronto, Guadalajara y Los Ángeles.
Ciudad de México: epicentro del flujo turístico
La capital mexicana prevé recibir a 5,5 millones de visitantes durante el evento, superando ampliamente la cifra promedio anual de turistas que se hospedan en hoteles de la ciudad, según datos de la Secretaría de Turismo local. Esta afluencia masiva requerirá una reconfiguración significativa de la oferta de hospitalidad urbana.
Para Sean Cázares Ahearne, director general de la Asociación Mexicana de Viviendas Turísticas (Amvitur), este fenómeno refleja «la magnitud sin precedentes del flujo turístico esperado». En este contexto, las viviendas turísticas jugarán un papel crucial para complementar la oferta tradicional de hoteles, evitando incrementos excesivos en tarifas y desbordamientos operativos.
«Gracias al impuesto que pagamos, superior al 3,5 % aplicado a los hoteles (5 % por reserva), se financiarán proyectos estratégicos como señalética turística, construcción de paradores, rehabilitación de espacios públicos y acciones de conservación ambiental», explicó Cázares.
En el último año, el hospedaje privado en México ha crecido más de un 30 %, evidenciando la necesidad de diversificar la oferta más allá de los establecimientos hoteleros convencionales.
Retos en la infraestructura
Marcos Gottfried, director de Hábitat Expo, destacó que tanto la remodelación de hoteles como el fortalecimiento del hospedaje privado mediante plataformas digitales representarán grandes desafíos. «Es necesario garantizar una experiencia de calidad para todos los visitantes, ajustando capacidades y estándares sin comprometer la accesibilidad», afirmó.
Impacto económico y social
El gasto total estimado para organizar la Copa Mundial 2026 ascenderá a 13.900 millones de dólares, según el informe de la FIFA. Cada turista gastará en promedio 416 dólares diarios durante una estadía de 12 días, lo que representa un consumo turístico directo superior a los 7.482 millones de dólares.
Este flujo económico no solo beneficiará a los sectores turístico y deportivo, sino que también impulsará iniciativas de desarrollo sostenible, inclusión social y mejora en la calidad de vida de las comunidades locales. El estudio contó con el respaldo adicional del Banco Mundial, la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), la Organización Mundial del Turismo (OMT), Nielsen e Ilostat, entre otros organismos internacionales.
Con estos datos, queda claro que la Copa Mundial 2026 no solo será un evento deportivo trascendental, sino también una oportunidad única para potenciar el crecimiento económico y social en las tres naciones anfitrionas.







