Madrid, 13 may.- El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, aseguró este martes que se dará por hecho una investigación de oficio para determinar cómo se filtraron conversaciones privadas de WhatsApp entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el exministro José Luis Ábalos. En caso de que no se abra dicha investigación, el Gobierno iniciará «las acciones legales pertinentes» para esclarecer completamente los hechos.
Las conversaciones, publicadas por el diario El Mundo en varias entregas, abarcan un período entre 2020 y 2023, antes de que Ábalos fuera investigado por un presunto caso de tráfico de influencias vinculado a su mano derecha, Koldo García, y posteriormente expulsado del PSOE. Los mensajes revelan detalles sobre la relación entre Sánchez y Ábalos tras la crisis de Gobierno de 2021, que puso fin a las carreras ministeriales de figuras como Carmen Calvo, Arantxa González Laya o el propio Ábalos.
«No hay límites para los ataques a Pedro Sánchez», declaró Bolaños durante una rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, en la que también presentó una ambiciosa reforma del Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal. «Queremos conocer todo: quién ha sido, por qué, qué otros mensajes están en poder de personas capaces de cometer delitos», añadió el ministro. Por su parte, la ministra portavoz y de Educación, Pilar Alegría, calificó los mensajes divulgados como «absolutamente intrascendentes».
Contenido de las Conversaciones Filtradas
Los mensajes publicados incluyen críticas al entonces vicepresidente del primer Gobierno de coalición con Unidas Podemos, Pablo Iglesias, así como comentarios sobre la actual ministra de Defensa, Margarita Robles. También reflejan el enfado de Sánchez con barones socialistas críticos, como Emiliano García-Page (Castilla-La Mancha) y el expresidente aragonés Javier Lambán.
José Luis Ábalos, aún aforado como diputado gracias a su escaño en el Grupo Mixto del Congreso, declaró a El Independiente sentirse frustrado por el revuelo mediático generado, afirmando que lleva meses enfrentando filtraciones sin consecuencias. Según Ábalos, las conversaciones estaban almacenadas en dos discos duros en posesión de Koldo García, incautados por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil durante la investigación contra este último.
Reforma del Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal
En medio del escándalo, Félix Bolaños presentó una reforma histórica del Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal, diseñada para garantizar la independencia del fiscal general del Estado frente a posibles injerencias políticas. La propuesta amplía el mandato del fiscal general de cuatro a cinco años, un período que supera la duración habitual de los gobiernos españoles.
La reforma prohíbe expresamente que tanto el Gobierno central como los autonómicos soliciten al Ministerio Fiscal que promueva actuaciones específicas en procedimientos concretos. Además, elimina la competencia del Ejecutivo para nombrar, ascender o sancionar a los principales fiscales, limitando el cese del fiscal general únicamente a casos de «incumplimiento grave de sus funciones».
Bolaños destacó que esta iniciativa responde a recomendaciones de la Comisión Europea y del GRECO (Grupo de Estados contra la Corrupción del Consejo de Europa). También permitirá que los fiscales lideren la instrucción de casos, alineándose con modelos judiciales de otros países europeos.
La reforma comenzó a gestarse antes de que estallara la causa contra el actual fiscal general, Álvaro García Ortiz, por una presunta filtración relacionada con investigaciones sobre la pareja de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid y figura clave de la oposición conservadora. «Estamos llevando a cabo la mayor transformación de la Justicia en décadas», afirmó Bolaños. No obstante, la reforma no entrará en vigor hasta 2028.
Un Caso Político en el Ojo del Huracán
La filtración de las conversaciones entre Sánchez y Ábalos ha generado un debate nacional sobre la privacidad de las comunicaciones políticas y la posible instrumentalización de información sensible. Mientras el Gobierno exige transparencia sobre el origen de la filtración, la oposición aprovecha el caso para criticar la gestión del Ejecutivo.
El episodio subraya la tensión política en España, donde la polarización y las disputas internas dentro del PSOE han marcado la agenda en los últimos años. ¿Logrará el Gobierno despejar las dudas sobre este caso mientras avanza en su proyecto de reforma judicial? Solo el tiempo lo dirá.
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