OTTAWA, 12 de mayo de 2023. — Las cifras preliminares de abril publicadas por Statistics Canada revelan una marcada disminución en los viajes de regreso de residentes canadienses desde Estados Unidos, destacando un descenso continuo atribuido a tensiones comerciales y políticas entre ambos países.
Caída en los Viajes por Automóvil y Aire
Según el informe, el número de residentes canadienses que regresaron en automóvil desde Estados Unidos cayó un 35,2 % en comparación con abril del año anterior, totalizando apenas 1,2 millones de viajes. Este es el cuarto mes consecutivo en el que se observa esta tendencia negativa, reflejando un cambio significativo en los patrones de viaje de los canadienses hacia su vecino del sur.
Además, los viajes de regreso por aire desde Estados Unidos también mostraron una notable disminución. En abril, 582.700 residentes canadienses regresaron en avión, lo que representa una caída del 19,9 % respecto al mismo mes del año pasado.
En términos generales, los viajes de regreso por aire de residentes canadienses disminuyeron un 1,7 %, totalizando 1,8 millones de viajes. Sin embargo, hubo un aumento del 9,9 % en los viajes de regreso desde otros países extranjeros, sugiriendo un posible desvío de destinos turísticos lejos de Estados Unidos.
Impacto de las Políticas de Trump
La agencia atribuye esta tendencia a las tensiones entre Canadá y Estados Unidos, específicamente a los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump a productos canadienses. Estas medidas han generado malestar en la población canadiense, quienes han respondido reduciendo sus visitas al país vecino.
Adicionalmente, declaraciones polémicas del presidente Trump, como su deseo de que Canadá se convierta en el estado número 51 de Estados Unidos, han exacerbado las tensiones diplomáticas y afectado la relación bilateral. Esto ha llevado a muchos canadienses a reconsiderar sus planes de viaje hacia el sur.
Disminución General en Llegadas Internacionales
El informe también señaló que las llegadas internacionales totales a Canadá, incluyendo tanto a residentes como a no residentes, sumaron 4,5 millones en abril, lo que representa una disminución del 15,2 % en comparación con el mismo mes del año anterior. Este declive es indicativo de un impacto más amplio en el turismo internacional, especialmente en los flujos entre Canadá y Estados Unidos.
Repercusiones Económicas y Turísticas
La caída en los viajes de canadienses a Estados Unidos podría tener implicaciones económicas significativas para ambos países. El turismo transfronterizo ha sido históricamente una fuente importante de ingresos para ciudades fronterizas y regiones turísticas en Estados Unidos. La reducción en estos flujos podría afectar sectores como el comercio minorista, la hotelería y los servicios de ocio.
Por otro lado, el aumento en los viajes hacia otros destinos internacionales sugiere que los canadienses están buscando alternativas para vacacionar fuera de América del Norte. Esto podría beneficiar a países en Europa, Asia y otras regiones que compiten por atraer a turistas canadienses.
Un Cambio en los Hábitos de Viaje
El cambio en los patrones de viaje refleja no solo factores económicos, sino también emocionales y políticos. Las tensiones diplomáticas y las percepciones negativas hacia las políticas estadounidenses parecen estar influyendo en las decisiones de los canadienses, quienes tradicionalmente han visto a Estados Unidos como un destino cercano y accesible.
Mientras tanto, los datos también sugieren que el turismo interno y hacia otros países podría estar ganando popularidad entre los canadienses, quienes buscan opciones que ofrezcan mejores experiencias o menos complicaciones políticas.
Perspectivas Futuras
El futuro de los viajes entre Canadá y Estados Unidos dependerá en gran medida de cómo evolucione la relación bilateral entre ambos países. Si las tensiones comerciales y políticas persisten, es probable que los canadienses continúen optando por destinos alternativos. Por otro lado, si se logra una reconciliación diplomática, podría haber una recuperación gradual en los flujos turísticos transfronterizos.
Por ahora, las cifras de abril subrayan un punto de inflexión en los hábitos de viaje de los canadienses, con implicaciones tanto económicas como culturales para ambos países.







