BOGOTÁ, 4 de mayo.- El Gobierno colombiano y el Frente 33 del Estado Mayor de Bloques y Frentes (EMBF), una facción disidente de las antiguas FARC, anunciaron este sábado la creación de una «zona de paz» en Tibú, un municipio del departamento de Norte de Santander, en la región del Catatumbo. Este acuerdo busca avanzar hacia un proceso de dejación de armas y consolidar la paz en una de las áreas más afectadas por el conflicto armado.

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, celebró el anuncio a través de su cuenta de X (antiguo Twitter), destacando que este paso marca el inicio de la «paz del Catatumbo»:

«Se acuerda zona de paz para la dejación de la violencia con el Frente 33 del Estado Mayor y el gobierno nacional. Allí se congregarán los combatientes y armas del Frente 33. Comienza la paz del Catatumbo», escribió Petro.


El «Acuerdo del Catatumbo»: Una Zona Temporal para la Paz

El acuerdo, firmado en Cúcuta, capital de Norte de Santander, establece la creación de una Zona de Ubicación Temporal (ZUT) en el área rural de Tibú. Según el documento oficial, esta zona servirá como espacio donde los integrantes del Frente 33 se concentrarán mientras se avanza en las negociaciones de paz.

El texto enfatiza que la ZUT estará delimitada geográficamente y garantizará el funcionamiento del Estado social de Derecho, asegurando la participación activa de las comunidades locales en las transformaciones territoriales acordadas. Además, resalta el compromiso del Gobierno y los insurgentes de respetar los derechos y libertades de los habitantes de la región.

«Para la definición de la ZUT, se analizaron y evaluaron las propuestas presentadas por las partes y finalmente se concertó su ubicación, teniendo en cuenta las condiciones de seguridad, logísticas, geográficas y administrativas requeridas», señala el acuerdo.

La ZUT tiene como objetivo facilitar la permanencia temporal de los miembros del Frente 33 mientras se implementan medidas de paz con justicia social y ambiental. Sin embargo, el Gobierno no ha especificado cuánto tiempo permanecerá activa esta zona.


Contexto: El Conflicto en el Catatumbo

El Catatumbo, una región estratégica en la frontera con Venezuela, ha sido históricamente escenario de enfrentamientos entre diversos grupos armados ilegales, incluidos el ELN y las disidencias de las FARC. En enero de este año, el ELN lanzó una ofensiva contra el Frente 33, lo que desencadenó una escalada de violencia que dejó más de 70 muertos y provocó el desplazamiento masivo de unas 54,000 personas hacia ciudades cercanas como Cúcuta, Ocaña y Tibú.

Este conflicto ha exacerbado la crisis humanitaria en la región, afectando principalmente a comunidades rurales vulnerables. Por ello, el acuerdo con el Frente 33 representa un paso crucial para reducir la violencia y ofrecer alternativas pacíficas a los combatientes.


El Papel del Estado Mayor de Bloques y Frentes (EMBF)

El Frente 33 forma parte del Estado Mayor de Bloques y Frentes (EMBF), una estructura conformada por tres bloques disidentes de las FARC: el Bloque Magdalena Medio “Comandante Gentil Duarte”, el Bloque Jorge Suárez Briceño y el Frente Raúl Reyes. Estos grupos se separaron del Estado Mayor Central (EMC), considerado la mayor disidencia de la antigua guerrilla de las FARC, para continuar negociando con el Gobierno.

El EMBF ha mostrado disposición al diálogo, lo que permitió iniciar un cese el fuego bilateral y temporal en octubre pasado. Aunque este cese concluyó el 15 de abril, el Gobierno decidió suspender las operaciones militares ofensivas contra el EMBF hasta el próximo 18 de mayo, brindando un marco favorable para las negociaciones actuales.


Desafíos Pendientes: La Competencia Territorial

A pesar de este avance, el Frente 33 sigue enfrentando presiones por el control territorial en el Catatumbo, especialmente del ELN, que históricamente ha dominado la región. Los enfrentamientos entre ambos grupos han generado inestabilidad y desplazamientos forzados, afectando gravemente a la población civil.

El éxito del acuerdo dependerá en gran medida de la capacidad del Gobierno para garantizar la seguridad en la ZUT y evitar represalias por parte del ELN u otros actores armados. Asimismo, será fundamental involucrar a las comunidades locales en el diseño e implementación de las transformaciones territoriales prometidas.


Un Paso Hacia la Paz Total

El acuerdo con el Frente 33 es parte de la estrategia de Paz Total impulsada por el presidente Petro, que busca negociar con todos los grupos armados ilegales en Colombia para poner fin a décadas de conflicto. Aunque aún quedan desafíos significativos, este desarrollo refleja un avance importante hacia la reconciliación en una de las regiones más complejas del país.

«Este es un paso histórico para el Catatumbo y para Colombia», afirmó un vocero del Gobierno durante la firma del acuerdo. «Esperamos que este proceso inspire confianza y sirva como modelo para futuros diálogos con otros grupos armados.»

Con la creación de la ZUT, el Gobierno y el Frente 33 buscan demostrar que es posible construir paz incluso en las áreas más afectadas por la guerra. Sin embargo, la sostenibilidad de este acuerdo dependerá de la voluntad de ambas partes para cumplir sus compromisos y abordar las causas profundas del conflicto.


Conclusión: Un Rayo de Esperanza en el Catatumbo

La creación de la Zona de Paz en Tibú representa un hito significativo en los esfuerzos por pacificar el Catatumbo, una región marcada por décadas de violencia y marginalización. Si bien el camino hacia la paz total sigue siendo largo y lleno de obstáculos, este acuerdo ofrece un rayo de esperanza para las comunidades afectadas y demuestra que el diálogo y la negociación son herramientas poderosas para resolver conflictos.

«La paz no es solo dejar las armas, sino construir un futuro digno para quienes han sufrido tanto,» concluyó Petro en su mensaje. «Hoy damos un paso más hacia ese futuro.»

Con este acuerdo, Colombia da un paso adelante en su búsqueda por cerrar uno de los capítulos más dolorosos de su historia, mientras mira hacia un horizonte de reconciliación y desarrollo sostenible.

Publicidad