TORONTO, 27 de abril.- El primer ministro canadiense, Mark Carney, descartó este domingo que exista «una amenaza activa sobre los canadienses» tras el atropello masivo ocurrido la noche anterior en Vancouver, un trágico incidente que dejó al menos nueve muertos y más de 20 heridos.

En una comparecencia desde un hotel en Ontario, donde continúa su campaña para las elecciones federales del lunes, Carney aseguró que el gobierno cree que el autor del ataque, quien arrolló a una multitud con un vehículo durante un festival cultural filipino, «actuó en solitario».

«Estoy conmocionado, devastado», declaró Carney, quien canceló un acto electoral programado para esta mañana mientras su equipo ajusta el resto de su agenda prevista inicialmente en Vancouver. Su intervención busca transmitir tranquilidad y liderazgo en medio de la tragedia.


Confirmación de la Policía: No Hay Motivación Terrorista

Las palabras de Carney respaldan la información proporcionada horas antes por la policía de Vancouver, que descartó con seguridad cualquier motivación terrorista detrás del ataque. Sin embargo, parece claro que el incidente fue intencionado y no se trató de un accidente fortuito.

El presunto responsable —un hombre de 30 años con antecedentes policiales— fue detenido en la escena del crimen. Según algunos medios locales, el individuo podría padecer desórdenes mentales, aunque esto aún debe ser confirmado por las autoridades.

Un testigo relató que, mientras era retenido por los transeúntes antes de la llegada de la policía, el sospechoso se disculpó repetidamente diciendo: «Lo siento».


Impacto en la Campaña Electoral

El ataque ocurrió en un momento crítico para Canadá, a solo unas horas de que los ciudadanos acudan a las urnas este lunes para elegir un nuevo gobierno federal en una de las elecciones más decisivas de la historia reciente del país. Carney, favorito indiscutible según las encuestas, enfrenta ahora el desafío de equilibrar su respuesta a la tragedia con la intensificación final de su campaña.

El múltiple atropello ha generado conmoción nacional e internacional, especialmente en la comunidad filipina, que celebraba el Día de Lapu Lapu, un evento cultural que honra la resistencia indígena contra la colonización española en Filipinas. El festival, que congregaba a cientos de personas en un vecindario del sur de Vancouver, se convirtió en el escenario de una tragedia sin precedentes.


Escenas de Caos y Solidaridad

Videos y fotografías de la escena muestran el caos desatado tras el ataque: cuerpos esparcidos en la carretera, vehículos dañados y asistentes corriendo en pánico mientras intentaban ayudar a las víctimas. Una camioneta negra con la parte frontal abollada permaneció como prueba clave en el lugar.

Testigos describieron escenas desgarradoras. Carayn Nulada, un asistente al festival, narró cómo protegió a sus nietos del vehículo mientras su hija escapaba por poco tras ser golpeada en el brazo. «Vi gente corriendo, niños gritando y víctimas pálidas en el suelo o atrapadas bajo vehículos», dijo Nulada, quien pasó horas en el hospital esperando noticias sobre su hermano, quien sufrió múltiples fracturas.

La solidaridad de los presentes también quedó patente. Un video ampliamente difundido muestra cómo transeúntes retuvieron al sospechoso hasta la llegada de la policía, evitando que pudiera escapar.


Reacciones y Mensajes de Apoyo

El alcalde de Vancouver, Kenneth Sim, expresó su consternación por el incidente: «Estamos profundamente entristecidos por este horrible ataque durante el Día de Lapu Lapu. Nuestros pensamientos están con todas las víctimas y sus familias».

Desde Filipinas, el presidente Ferdinand Marcos Jr. emitió un comunicado ofreciendo condolencias a las familias afectadas y destacando la labor del consulado filipino en Vancouver para apoyar a los afectados. «Recordamos a la comunidad filipina en Canadá y rezamos por su fortaleza y resiliencia», añadió.


Próximos Pasos y Elecciones

Mientras las autoridades avanzan en la investigación para determinar los posibles motivos del atacante, el gobierno canadiense ha garantizado que se tomarán medidas para prevenir futuros incidentes similares. Además, se han anunciado recursos adicionales para brindar apoyo psicológico y médico a las víctimas y sus familias.

En el contexto político, el ataque ha generado un ambiente sombrío en la recta final de la campaña electoral. Carney y otros líderes políticos han modificado sus agendas para enfocarse en la tragedia, enviando un mensaje de unidad y empatía en un momento de profunda incertidumbre.

Los canadienses acudirán mañana a las urnas, y aunque el incidente no parece haber alterado significativamente las tendencias electorales, sí ha recordado la importancia de elegir líderes capaces de manejar tanto desafíos internos como externos.

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