CIUDAD DEL VATICANO, 21 abr.- El papa Francisco, fallecido este lunes a los 88 años, deja como legado una Iglesia más universal y representativa de todos los rincones del mundo. Su influencia se refleja en el colegio cardenalicio, donde nombró al 80% de los 135 cardenales menores de 80 años que formarán parte del próximo cónclave para elegir a su sucesor.
Aunque la presencia europea sigue siendo predominante, el peso relativo de Italia —el grupo más numeroso tradicionalmente— ha disminuido significativamente. En 2013, cuando fue elegido Jorge Bergoglio, los italianos representaban 28 de los 115 cardenales electores; hoy serían 18 de los 141 posibles votantes, lo que evidencia un cambio gradual pero marcado hacia una mayor diversidad geográfica.
Un Cónclave Histórico
El colegio cardenalicio actual está compuesto por 252 purpurados, de los cuales 135 son electores menores de 80 años. Este número establece un récord histórico, ya que las normas decretan que sean hasta 120 cardenales electores, aunque excepcionalmente este será el cónclave más concurrido hasta ahora.
Sin embargo, esta ampliación no garantiza necesariamente que el cuerpo electoral sea homogéneo ni que elige un pontífice reformista como lo fue Francisco. Lo que sí queda claro es una Iglesia más global, con especial atención a países históricamente marginados en el ámbito vaticano.
Entre las naciones que por primera vez tendrán representación en el cónclave figuran Mongolia, Lesoto, Albania, Timor Oriental, Tonga, Irán y Argelia, destacando una apertura sin precedentes hacia regiones lejanas.
Latinoamérica: Un Peso Creciente
La región latinoamericana seguirá teniendo un papel relevante en el próximo cónclave, con 24 cardenales posibles electores, aún lejos de los 55 europeos, pero con una influencia creciente. Aunque Italia sigue liderando el número total de miembros en el colegio cardenalicio (48 cardenales), su peso relativo ha mermado considerablemente.
Los cardenales latinoamericanos que entrarán en la Capilla Sixtina incluyen nombres destacados:
- De México: Francisco Robles Ortega y Carlos Aguiar Reyes.
- De Cuba: Juan de la Caridad García Rodríguez.
- De Guatemala: Álvaro Ramazzini Imeri.
- De Nicaragua: Francisco Brenes.
- De Argentina: Cuatro purpurados: Víctor Manuel “Tucho” Fernández (prefecto del Dicasterio de la Doctrina de la Fe), Ángel Sixto Rossi (arzobispo de Córdoba), Vicente Bokalic (arzobispo de Santiago del Estero) y Mario Poli (arzobispo emérito de Buenos Aires).
- De Brasil: Siete cardenales: João Braz de Aviz, Pedro Scherer, Orani João Tempesta, Leonardo Steiner, Sérgio da Rocha, Jaime Spengler y Paulo Zeza Costa.
- De Chile: Fernando Natalio Chomali.
- De Ecuador: Luis Fernando Cabrera.
- De Paraguay: Adalberto Martínez Flores.
- De Perú: Carlos Castillo, arzobispo de Lima.
- De Uruguay: Daniel Fernando Sturla Berhouet.
Este incremento en la representación latinoamericana responde a la visión del papa Francisco de priorizar voces de países periféricos y llevar la Iglesia Católica a zonas antes desatendidas.
España: Cinco Posibles Electores
España cuenta con cinco cardenales menores de 80 años que podrán participar en el cónclave:
- Juan José Omella, arzobispo de Barcelona.
- Carlos Osoro, arzobispo emérito de Madrid.
- José Cobo, actual arzobispo de Madrid.
- Ángel Fernández Artime, rector de los salesianos y pro-prefecto del Dicasterio para la Vida Consagrada.
- Antonio Cañizares, arzobispo emérito de Valencia.
Por otro lado, Fernando Vérgez, ex presidente de la Gobernación vaticana, no podrá participar debido a que cumplió 80 años el pasado 1 de marzo.
Asia y África: Una Presencia Más Representativa
Uno de los cambios más notables impulsados por Francisco es el considerable crecimiento del número de cardenales procedentes del continente asiático, pasando de 9 a 25 purpurados, lo que representa casi un 18% del total de electores. Este aumento marca un giro importante, ya que durante 35 años, entre la elección de Juan Pablo II y la de Francisco, el número de cardenales asiáticos permaneció prácticamente invariable.
El continente africano también experimentó un incremento significativo, aunque más contenido, pasando de 11 a 18 cardenales electores, consolidándose como una voz cada vez más fuerte dentro de la Iglesia.
Una Iglesia Global
Durante su pontificado, Francisco rediseñó la geopolítica eclesial, reduciendo la presencia europea a favor de otros continentes. Este cambio busca que la Iglesia refleje mejor la realidad global, dejando atrás una estructura históricamente centrada en Europa.
El impacto de estas decisiones será visible en el próximo cónclave, donde voces de países como Mongolia, Albania o Timor Oriental contribuirán a la elección del nuevo líder de la Iglesia Católica. Este hecho representa un paso clave hacia una institución más inclusiva y diversa, fiel al espíritu reformista de Francisco.
Conclusión
El fallecimiento del papa Francisco abre una nueva etapa en la historia de la Iglesia Católica, marcada por un colegio cardenalicio más globalizado y representativo. Si bien Europa sigue siendo protagonista, su influencia relativa ha disminuido frente al ascenso de regiones como América Latina, Asia y África, consolidando el legado de un pontífice que siempre buscó acercar la Iglesia a los confines más remotos del mundo.
El próximo cónclave promete ser uno de los más diversos e interesantes de la historia, donde voces de todas partes del planeta decidirán el futuro de una institución que Francisco transformó profundamente en apenas una década.








