Bogotá, 7 de febrero de 2024 – El presidente de Colombia, Gustavo Petro , se reunió este jueves en Bogotá con John McNamara , encargado de negocios de la embajada de Estados Unidos, en lo que representa el primer encuentro oficial entre ambos países desde la reciente crisis diplomática por los deportados y los aranceles. Durante el encuentro, celebrado en la Casa de Nariño, Petro y McNamara abordaron temas históricos, culturales y políticos, marcando un intento por restablecer la relación bilateral.
Un Encuentro Cargado de Símbolos y Diálogo
En un mensaje publicado en su cuenta de X (anteriormente Twitter), Petro describió el encuentro como una conversación amplia que incluyó referencias a figuras icónicas de la cultura colombiana y universal. «Hablamos mucho de Bolívar, de Cien años de Soledad , de las fuerzas especiales de los EEUU, de la dignidad de los migrantes», escribió el mandatario.
El presidente también destacó los obsequios entregados durante la reunión: una balsa muisca , símbolo del patrimonio precolombino; café colombiano, emblema nacional; y un sombrero Zenú cordobés, representativo de la artesanía indígena. Además, Petro mostró a McNamara la sotana de Camilo Torres Restrepo , el sacerdote católico que se unió a la guerrilla del ELN y fundó la Facultad de Sociología de la Universidad Nacional. Según Petro, esta pieza emocionó profundamente al diplomático estadounidense debido a su significado histórico y religioso.
La Crisis Diplomática en Contexto
La relación entre Colombia y Estados Unidos, establecida hace más de 200 años (el 19 de junio de 1822), enfrentó una de sus mayores tensiones el pasado 26 de enero , cuando Petro desautorizó el ingreso de dos aviones militares enviados por EE.UU. con migrantes deportados. El mandatario argumentó que, al estar esposados, estos ciudadanos no estaban recibiendo un «tratamiento digno».
Como respuesta, el presidente estadounidense, Donald Trump , impuso aranceles del 25 % a todos los productos colombianos, además de otras medidas migratorias y consulares, incluida la suspensión temporal de servicios en la embajada en Bogotá. Petro respondió con una medida arancelaria similar, intensificando la tensión bilateral.
Sin embargo, horas después, ambos gobiernos llegaron a un acuerdo. Según la Casa Blanca, Colombia aceptó recibir «sin restricciones» a todos los deportados enviados desde EE.UU., incluidos aquellos transportados en aviones militares. A pesar del acuerdo, la relación sigue marcada por cierta desconfianza.
Migrantes y Narcotráfico: Temas Clave del Diálogo
Durante el encuentro, la nueva canciller colombiana, Laura Sarabia , explicó que Colombia está comprometida a recibir a todos los connacionales deportados por EE.UU., pero manteniendo un «trato digno» y protegiendo sus derechos.
Además, Sarabia destacó que el diálogo también abarcó la lucha contra el narcotráfico. Ambas naciones exploraron estrategias conjuntas que combinen acciones de seguridad con alternativas económicas para sustituir cultivos ilícitos. «Quedamos con una tarea clara: a pesar de cualquier tensión o diferencia, el diálogo será el camino para superarlas y construir una agenda bilateral que beneficie a ambas naciones», afirmó la ministra.
Quién es John McNamara
El diplomático que se reunió con Petro, John McNamara , es un experimentado funcionario con amplia trayectoria en América Latina y el Caribe. Ha servido en tres ocasiones en la embajada de EE.UU. en Bogotá, incluyendo su rol como consejero político durante los últimos años de las negociaciones de paz con las FARC. Desde el 1 de febrero, ocupa el cargo de encargado de negocios interino, ya que Daniel Newlin , el embajador designado por Trump, aún no ha sido confirmado por el Senado estadounidense.
¿Qué Sigue para la Relación Bilateral?
Aunque el encuentro marca un paso positivo hacia la reconciliación, persisten desafíos significativos. La implementación del acuerdo sobre los deportados, el manejo de los aranceles y la cooperación en temas como el narcotráfico serán cruciales para determinar si ambos países pueden superar esta crisis y fortalecer su alianza estratégica.
Para muchos observadores, este episodio subraya la importancia de mantener canales diplomáticos abiertos, incluso en momentos de tensión. ¿Podrá la relación entre Colombia y EE.UU. regresar a niveles de confianza previos? Solo el tiempo lo dirá.








