Ciudad de México, 25 sep.- Expertos de la ONU expresaron este martes su profunda preocupación por la reforma que el Senado mexicano está a punto de aprobar, la cual transferiría el control de la Guardia Nacional al Ejército. Este cuerpo fue creado por el presidente Andrés Manuel López Obrador con la promesa de mantener un enfoque civil.
Los especialistas de las Naciones Unidas señalaron en un pronunciamiento que la modificación constitucional podría “aumentar el riesgo” de abusos contra los derechos humanos, incluyendo tortura, detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales.
“De aprobarse la propuesta de reforma constitucional, esta asignaría de forma permanente funciones de seguridad pública a las Fuerzas Armadas. El potencial impacto de esta modificación en el aumento de las desapariciones forzadas y la impunidad es extremadamente preocupante”, advirtieron.
La iniciativa, impulsada por López Obrador y que ya recibió la aprobación de la Cámara de Diputados la semana pasada, busca que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) administre la Guardia Nacional, una corporación de seguridad que cuenta con más de 130,000 elementos y que fue creada en 2019.
Esta propuesta también modifica el artículo 129 de la Constitución, que actualmente limita las funciones militares en tiempos de paz, lo que, según los expertos, “ampliaría las funciones de las Fuerzas Armadas en la vida pública del país, más allá de las estrictamente relacionadas con la disciplina militar”.
El presidente López Obrador rechazó el viernes pasado que la reforma implique “militarismo” y “represión”. Sin embargo, el pronunciamiento de la ONU recordó que “funcionarios y funcionarias de las Fuerzas Armadas han sido señalados en el pasado por presuntas violaciones a los derechos humanos”.
Además, denunciaron que, con esta iniciativa, México “contravendría” recomendaciones de órganos de tratados y procedimientos especiales de Naciones Unidas, que desde 1999 establecen que las labores de seguridad pública deben ser realizadas por elementos civiles.
Bajo la administración de López Obrador, las tareas asignadas a las Fuerzas Armadas se han multiplicado, incluyendo la seguridad pública, la construcción de infraestructura, la administración de aduanas y puertos, y la dirección de empresas del Estado, como el Tren Maya.
“Desde hace varios años, los expertos y expertas de la ONU han advertido que México ha incrementado progresivamente el papel de las Fuerzas Armadas en su modelo de seguridad interior”, concluyó el pronunciamiento.