Toronto (Canadá), 1 agosto. El Gobierno de Canadá ha solicitado una “investigación independiente y fiable” después de que el ejército israelí destruyese con explosivos una planta de tratamiento de aguas en la Franja de Gaza, financiada por Canadá hace 25 años.
Ahmed Hussen, ministro de Desarrollo Internacional de Canadá, expresó en una entrevista con la televisión pública CBC la “preocupación” de Ottawa por la demolición de la instalación ubicada en Tel Sultan, en la localidad de Rafah. «Hemos solicitado una investigación independiente y fiable sobre lo que sucedió en esta instalación en particular. Cualquier daño a estructuras que proporcionan el agua necesaria, y otros suministros, a civiles es completamente inaceptable», declaró Hussen.
La planta, conocida como Canada Well, fue destruida, y el vídeo de su demolición comenzó a circular en redes sociales durante el fin de semana. Medios israelíes informaron que el ejército israelí está recabando información sobre este incidente.
Además, Hussen afirmó que Canadá ha cambiado su posición respecto al reconocimiento de Palestina como Estado independiente, señalando que el país podría proceder con dicho reconocimiento antes de un acuerdo negociado entre las partes. «Probablemente lo haremos antes de eso, en el momento que nosotros escojamos y cuando pensemos que contribuirá de forma más efectiva al proceso de paz», añadió el ministro.
Esta situación subraya la creciente tensión y la complejidad de la relación entre Canadá e Israel, así como el compromiso de Canadá con la búsqueda de soluciones pacíficas y justas en el conflicto israelo-palestino.







