Gaza/Jerusalén, 21 de junio de 2024. – El conflicto en Gaza se ha intensificado significativamente, con el Ejército israelí expandiendo sus operaciones en áreas clave como Rafah y el corredor de Filadelfia. Fuentes médicas reportan un devastador aumento en el número de víctimas, con al menos 25 muertes tras un bombardeo en tiendas de desplazados y un continuo aumento de la destrucción en zonas residenciales.
Según las autoridades locales, los ataques israelíes ahora se centran en Al Auda, en el corazón de Rafah, y en Tal al Sultan, al noroeste de la ciudad. La situación humanitaria ha alcanzado niveles críticos, con la ciudad entera de Rafah declarada como área de operaciones militares y sin centros médicos operativos. Ahmed al Sofi, alcalde de Rafah, describió la situación como una «catástrofe humanitaria».
Adicionalmente, el conflicto ha afectado gravemente el suministro de comida y agua, exacerbando una crisis de salud pública con la reaparición de enfermedades como la hepatitis y la gastroenteritis. Los esfuerzos de asistencia humanitaria están siendo obstaculizados, con menos de la mitad de las misiones humanitarias necesarias siendo facilitadas en el norte de Gaza, según reportes de la ONU.
El trauma psicológico entre los niños de Gaza es particularmente alarmante. Médicos Sin Fronteras (MSF) ha reportado un aumento en los casos de depresión infantil, con muchos niños perdiendo la esperanza en medio de la continua violencia y destrucción de sus entornos familiares y comunitarios.
Las autoridades y organizaciones internacionales están instando a un acceso inmediato y sin restricciones a combustible, alimentos y suministros médicos esenciales para mitigar la severidad de esta crisis humanitaria. La comunidad internacional sigue observando con gran preocupación mientras la violencia y la destrucción continúan escalando en la región.







