Nueva York, 27 ago. – El futuro de la fusión de 25.000 millones de dólares entre los supermercados Kroger y Albertsons, la mayor operación en el sector de supermercados en la historia de EE.UU., se decide esta semana en un juicio sobre su legalidad que se lleva a cabo en Portland, Oregón.
El juicio, que se espera dure unas tres semanas, es el resultado de una demanda presentada por la Comisión Federal de Comercio (FTC) junto con varios estados. La FTC y los estados involucrados argumentan que la fusión podría reducir la competencia entre supermercados y aumentar los precios de los productos alimenticios, lo que perjudicaría a los consumidores.
Susan Musser, abogada de la FTC, expresó en la jornada inicial del juicio que bloquear el acuerdo «mantendrá la competencia y frenará el aumento de los precios, estimulando una mejora en la calidad de los productos». La demanda también sostiene que la fusión afectaría negativamente el poder de negociación de los trabajadores sindicalizados.
Kroger y Albertsons, por su parte, han prometido reducir los precios en un total de mil millones de dólares si se aprueba la fusión y se comprometen a respetar los esfuerzos de sindicalización de sus empleados. Además, han acordado vender aproximadamente 600 establecimientos a la empresa mayorista C&S Wholesale Grocers para cumplir con los estándares antimonopolio requeridos por los reguladores.
El acuerdo de fusión, anunciado en octubre de 2022, ha generado una serie de medidas de desinversión que se hicieron públicas en septiembre de 2023. Kroger y Albertsons creen que la fusión permitirá reducir los costes operativos, especialmente en Albertsons, cuyos precios son un 10% más altos que los de Kroger, y mejorar su competitividad frente a rivales como Walmart y Costco.
No obstante, la fusión deberá superar más obstáculos legales además del juicio en Oregón, ya que enfrenta demandas adicionales en los estados de Colorado y Washington. Esta situación refleja las tensiones actuales entre grandes corporaciones y la administración del presidente Joe Biden, quien ha apoyado leyes antimonopolio para controlar posibles aumentos de precios que podrían influir en el sentimiento de los consumidores en las próximas elecciones de noviembre.







