Ginebra, 31 Julio.- La crisis en torno al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, se profundizó este viernes tras la renuncia de uno de sus principales asesores y el rechazo de la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) al proyecto que propone ceder parte de los ingresos comerciales de los Mundiales a inversionistas privados.
La dimisión de Carlos Cordeiro, exbanquero de Goldman Sachs y asesor cercano de Infantino, supone un nuevo golpe para el dirigente suizo en medio de la creciente oposición internacional a una iniciativa valorada en 20.000 millones de dólares.
En un comunicado, Cordeiro aseguró que no participó en la elaboración del proyecto y calificó la propuesta como «un mal negocio para el fútbol». Asimismo, afirmó que no podía permanecer en su cargo mientras la FIFA estudiaba vender una participación en los ingresos de sus principales competiciones.
La salida del asesor se produce apenas un día después de que la UEFA amenazara con no participar en futuras competiciones organizadas por la FIFA si el organismo mantiene su plan. A esta postura también se sumó previamente la CONCACAF, que rechazó la propuesta de compensación económica planteada por Infantino para las federaciones nacionales.
Asia se une al rechazo
La Confederación Asiática de Fútbol, considerada hasta ahora uno de los principales apoyos de Infantino, expresó su respaldo a las posiciones de Europa y Norteamérica y pidió una revisión urgente del modelo de gobernanza de la FIFA.
El organismo asiático criticó especialmente la falta de consultas previas sobre un proyecto que, según señaló, pone en evidencia graves deficiencias en los mecanismos de toma de decisiones dentro de la organización.
La AFC sostuvo que una propuesta de esta magnitud necesita un amplio consenso entre las 211 federaciones miembros y advirtió que el fútbol mundial nunca debió verse envuelto en una controversia de estas características.
El proyecto de inversión
La iniciativa impulsada por Infantino contempla la creación de una empresa independiente que concentraría los derechos comerciales de los Mundiales masculino y femenino, así como del Mundial de Clubes, con una valoración cercana a los 20.000 millones de dólares.
Según la propuesta, alrededor del 20 % de esa nueva empresa quedaría en manos de inversionistas privados. El principal socio financiero sería una firma de inversión con sede en Nueva York fundada por Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner.
La FIFA sostiene que nadie pretende vender el fútbol y asegura que el proceso continúa en fase de consultas con las asociaciones nacionales, aunque reconoce que la difusión anticipada del proyecto alteró el calendario previsto para su discusión.
Incertidumbre sobre el liderazgo de Infantino
La creciente oposición de varias confederaciones pone en duda el respaldo político del presidente de la FIFA de cara a las elecciones previstas para marzo de 2027, cuando buscará un nuevo mandato.
La organización fijó el 18 de noviembre como fecha límite para la presentación de candidaturas, mientras el debate sobre el futuro de los ingresos comerciales del fútbol mundial continúa dividiendo a las principales federaciones del planeta.







