Ottawa, 8 de mayo.- La tasa de desempleo en Canadá alcanzó el 6,9 % en abril, su nivel más alto en seis meses, en un contexto de pérdida neta de empleos y creciente incertidumbre económica, según datos publicados por Statistics Canada.
El informe indica que la economía canadiense perdió 17.700 puestos de trabajo durante el mes, lo que contrasta con las previsiones de los analistas, que esperaban una creación neta de 15.000 empleos y una tasa de desempleo del 6,7 %.
El mercado laboral continúa mostrando signos de debilidad en medio de presiones externas como los aranceles de Estados Unidos y la incertidumbre comercial derivada de las tensiones económicas globales. El Bank of Canada ya había advertido en su último informe de política monetaria sobre una “capacidad ociosa” en el mercado laboral, pese a que los despidos siguen siendo moderados.
La pérdida de empleo se concentró en trabajos a tiempo completo, con una reducción de 46.700 puestos, parcialmente compensada por un aumento de 29.000 empleos a tiempo parcial. En lo que va de 2026, el empleo a tiempo completo ha caído en 111.000 puestos entre enero y abril.
Por sectores, el más afectado fue el de producción de bienes, altamente expuesto a los aranceles estadounidenses, con una caída de 26.800 empleos. En contraste, el sector servicios registró un leve incremento de 9.100 puestos.
A pesar del deterioro del empleo, el salario medio por hora creció un 4,8 % interanual, ligeramente por debajo del 5,1 % registrado en marzo, lo que sugiere una moderación en las presiones salariales.
La tasa de participación laboral aumentó ligeramente hasta el 65 %, lo que indica que más personas están buscando empleo. Sin embargo, este aumento combinado con el alza del desempleo refleja un mercado laboral con mayor presión para absorber nuevos trabajadores.
En los mercados financieros, el dólar canadiense cayó un 0,6 %, mientras que los rendimientos de los bonos a dos años bajaron, reflejando expectativas de posibles ajustes en la política monetaria en los próximos meses.
En conjunto, los datos apuntan a una economía canadiense que enfrenta dificultades para mantener la creación de empleo en un entorno internacional incierto y con tensiones comerciales persistentes.








