Washington, 6 de mayo.- El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este martes que Estados Unidos no mantiene un bloqueo petrolero directo contra Cuba y responsabilizó la crisis energética de la isla a la gestión económica del gobierno cubano y a la pérdida del suministro de Venezuela.
Durante una rueda de prensa en la Casa Blanca, Rubio sostuvo que “no existe un bloqueo petrolero sobre Cuba como tal” y argumentó que el país caribeño dependía del crudo que recibía de Venezuela, el cual posteriormente era parcialmente revendido en el mercado internacional, según su versión.
El jefe de la diplomacia estadounidense aseguró que la situación actual deriva de la decisión de Caracas de suspender esos envíos, lo que ha agravado la escasez de combustible en la isla, sumida desde hace años en una profunda crisis energética.
Las declaraciones se producen en el contexto de la política de presión impulsada por la administración del presidente Donald Trump, que ha endurecido las sanciones contra el gobierno cubano y ha clasificado al país como una “amenaza extraordinaria” para la seguridad nacional estadounidense.
Rubio defendió además que el modelo económico cubano “no funciona” y que las autoridades del país “no tienen capacidad para resolver la crisis”, reiterando una postura crítica que ha mantenido desde su etapa como senador.
El secretario de Estado también señaló que Washington mantiene programas de ayuda humanitaria hacia Cuba, aunque aseguró que su distribución se realiza a través de intermediarios, como organizaciones religiosas, debido a restricciones impuestas por el propio gobierno cubano.
Las autoridades de La Habana han rechazado reiteradamente estas afirmaciones, denunciando que las sanciones estadounidenses constituyen un “bloqueo económico” que afecta directamente a la población y agrava la escasez de alimentos, medicinas y combustible en la isla.








