Bogotá, 5 may.- El fiscal colombiano Mario Burgos, conocido por liderar la investigación contra Nicolás Petro Burgos, hijo del presidente Gustavo Petro, presentó su renuncia irrevocable al Tribunal del Distrito de Bogotá y solicitó medidas de seguridad tras denunciar amenazas en su contra.
La renuncia, que se hará efectiva el próximo 11 de mayo, fue comunicada en una carta dirigida a la fiscal general de Colombia, Luz Adriana Camargo, en la que el funcionario argumenta “consideraciones de carácter personal y profesional” para abandonar el cargo.
Burgos estuvo al frente desde 2023 de una investigación que derivó en la acusación de Nicolás Petro por presuntos delitos de lavado de activos y enriquecimiento ilícito, en el marco de su gestión como diputado regional del Atlántico. Sin embargo, posteriormente fue apartado del caso tras ser señalado por supuesta filtración de videos a medios de comunicación y por presuntas presiones en el desarrollo de los interrogatorios.
Un caso con fuerte tensión política
El proceso judicial ha estado marcado por un alto nivel de confrontación política. El presidente Gustavo Petro llegó a calificar públicamente a Burgos como “narcofiscal” y lo acusó de favorecer a estructuras criminales vinculadas al narcotráfico, en particular al uruguayo Sebastián Marset, señalado por las autoridades como presunto autor intelectual del asesinato del fiscal paraguayo Marcelo Pecci en 2022 en Colombia.
Estas declaraciones llevaron a una decisión judicial: el Juzgado 54 Administrativo de Bogotá ordenó al presidente retractarse, y al no hacerlo, le impuso una multa equivalente a cinco salarios mínimos.
Solicitud de protección y cierre de etapa
En su carta de renuncia, Burgos pidió a la Fiscalía General que adopte “medidas urgentes, prioritarias y eficaces” para proteger su vida y la de su familia, alegando un nivel de riesgo elevado debido a la naturaleza de los casos que ha manejado.
El fiscal aseguró que deja su cargo con “la satisfacción del deber cumplido” y expresó su deseo de que los procesos en curso continúen bajo estricta observancia de la ley.
La salida de Burgos se produce en un contexto de alta tensión institucional en Colombia, donde el caso de Nicolás Petro continúa generando repercusiones políticas y judiciales de gran alcance.








