Buenos Aires, 24 abr.- El músico argentino Fito Páez inauguró este jueves la 50ª edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires con un concierto sorpresa que reunió a una sala colmada de público, que respondió con ovaciones y coreó varias de sus canciones más emblemáticas.
El acto, celebrado en el predio de La Rural, comenzó con más de una hora de retraso, en medio de la expectativa generada por la participación del artista. La apertura estuvo encabezada por el presidente de la Fundación El Libro, Christian Rainone, quien dio la bienvenida y explicó que Páez aceptó participar en el evento a condición de que la organización realizara una donación a una ONG.
Vestido con traje negro y gafas oscuras, y acompañado por un piano de cola, el músico abrió su presentación con la zamba ‘Maturana’, antes de repasar algunos de los grandes clásicos de su repertorio, como ‘11 y 6’, ‘Mariposa Tecknicolor’, ‘Quién dijo que todo está perdido’ y ‘Me gusta estar al lado del camino’.
Durante la interpretación de este último tema, el público celebró especialmente el pasaje en el que se alude a los “tiempos egoístas y mezquinos”, generando una fuerte reacción en la sala.
El recital también incluyó un homenaje al rock argentino, con referencias a figuras como Luis Alberto Spinetta, Litto Nebbia y Charly García, a quien dedicó la interpretación de ‘Desarma y sangra’, acompañada de un mensaje de pronta recuperación tras su reciente intervención médica.
El evento reunió a autoridades culturales y políticas, entre ellas el secretario de Cultura argentino, Leonardo Cifelli, y el jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri.
En esta edición especial por el 50 aniversario, la organización decidió sustituir el tradicional discurso inaugural de un escritor por un debate entre las autoras Leila Guerriero, Selva Almada y Gabriela Cabezón Cámara, moderado por la periodista María O’Donnell.








