Washington, 19 de abril.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este sábado a Irán que no intente “chantajear” a Washington con sus decisiones sobre el estrecho de Ormuz, después de que Teherán anunciara nuevamente el control estricto de esta vía clave para el comercio energético mundial.
Durante un acto en la Casa Blanca, Trump aseguró que su administración mantiene contactos con las autoridades iraníes, aunque subrayó que Estados Unidos no cederá ante presiones relacionadas con el cierre del paso marítimo. “Estamos hablando con ellos, pero no pueden chantajearnos”, afirmó.
El mandatario también señaló que varios buques petroleros estarían redirigiéndose hacia las costas de Texas y Luisiana, en aparente respuesta a la inestabilidad en el Golfo Pérsico, aunque no ofreció detalles adicionales.
Por su parte, las autoridades iraníes confirmaron que han restablecido un control riguroso sobre el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial, en respuesta al mantenimiento del bloqueo estadounidense sobre sus puertos.
El portavoz militar Ebrahim Zolfagari indicó que el paso marítimo permanecerá bajo supervisión estricta y con restricciones al tránsito, tras haber permitido previamente el paso limitado de algunos buques como gesto durante las negociaciones con Washington.
En la misma línea, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, advirtió que el estrecho no permanecerá abierto si continúan las sanciones y acusó a Estados Unidos de difundir información falsa sobre la situación.
La crisis en torno al estrecho de Ormuz se produce en un contexto de frágil tregua y negociaciones indirectas entre ambas potencias, mientras la comunidad internacional sigue de cerca la evolución de uno de los puntos más sensibles para el suministro energético global.
En paralelo, la situación en Israel ha mostrado una relativa calma en las últimas 24 horas, sin activación de sirenas antiaéreas tras semanas de ataques cruzados en el marco del conflicto regional. No obstante, el primer ministro Benjamín Netanyahu reiteró que su país mantiene sus objetivos militares, especialmente frente al grupo Hezbollah.
Desde Beirut, el presidente libanés Joseph Aoun calificó de “delicado y crucial” el momento actual de las negociaciones, en un escenario regional marcado por la incertidumbre y la presión internacional para consolidar el alto el fuego.








