Bruselas, 17 abr.- La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, defendió este viernes el acto que celebrará este sábado en la Puerta del Sol junto a la opositora venezolana María Corina Machado, al que se ha referido como la “foto de la libertad”, en contraste con la cumbre de líderes progresistas organizada en Barcelona por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Durante unas declaraciones realizadas tras su reunión en Bruselas con el comisario de Agricultura, Christophe Hansen, Ayuso sostuvo que ambas imágenes representan “dos mundos opuestos”, aludiendo por un lado a lo que calificó como un encuentro del “mundo libre” en Madrid y, por otro, a una reunión de “narco-Estados” en la capital catalana.

La dirigente madrileña recibirá este sábado en la Puerta del Sol a María Corina Machado, líder opositora venezolana, en un acto en el que se prevé su condecoración con la Medalla de Oro de la Comunidad de Madrid, además de un encuentro con ciudadanos venezolanos residentes en España.

Por su parte, el Gobierno de Pedro Sánchez celebra en Barcelona una cumbre de dos días con líderes internacionales progresistas, entre ellos Luiz Inácio Lula da Silva, Gustavo Petro y Claudia Sheinbaum, con el objetivo de reforzar la cooperación política frente al avance del populismo y promover una agenda común en materia democrática y multilateral.

Ayuso ha enmarcado el acto en Madrid como un símbolo político y social de apoyo a la oposición venezolana y a la comunidad migrante, y ha afirmado que la jornada será “un día histórico para Madrid”, al que atribuye un fuerte significado político y simbólico.

En relación con la ausencia de un encuentro entre Sánchez y Machado durante la visita de la dirigente venezolana, la presidenta madrileña ha considerado “lógico” que no se produzca, en un contexto en el que el Ejecutivo español sí había ofrecido una reunión, aunque finalmente no se concretó por parte de la opositora.

El intercambio de declaraciones se produce en un momento de alta tensión política entre el Gobierno central y el Ejecutivo autonómico madrileño, en paralelo a la celebración de dos agendas internacionales con enfoques ideológicos contrapuestos en Madrid y Barcelona.

Publicidad