BOGOTÁ, 25 Marzo — Las autoridades de Colombia confirmaron este martes que el número de víctimas mortales por el accidente de un avión militar se elevó a 69, mientras que otras 57 personas resultaron heridas, en uno de los peores siniestros aéreos registrados en el país en las últimas décadas.
La aeronave, un Lockheed C-130 Hercules de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, se estrelló poco después de despegar en Puerto Leguízamo, en plena región amazónica. El vuelo tenía como destino otra localidad del departamento de Putumayo cuando, por causas aún bajo investigación, se precipitó a tierra.
Según el balance oficial del Comando General de las Fuerzas Militares de Colombia, a bordo viajaban 126 personas. Entre los fallecidos se encuentran 61 soldados del Ejército, seis miembros de la Fuerza Aeroespacial y dos integrantes de la Policía Nacional. Los restos fueron trasladados a Bogotá para su identificación.
Las autoridades han descartado, por el momento, que el siniestro haya sido provocado por un ataque de grupos armados ilegales, centrando las investigaciones en posibles fallas técnicas u operativas.
El presidente Gustavo Petro decretó tres días de duelo nacional y ordenó honores póstumos para las víctimas. “Hoy Colombia está de luto ante tan trágica pérdida de vidas humanas”, expresó el mandatario.
Mientras tanto, familiares de los sobrevivientes se concentraron en hospitales de Bogotá y otras ciudades como Florencia, buscando información sobre sus seres queridos. Muchos heridos presentan quemaduras y lesiones graves.
El accidente también reavivó el debate sobre el estado de la flota aérea militar. Petro cuestionó duramente el uso de aeronaves antiguas, calificando al avión como “chatarra” y señalando que fue adquirido de Estados Unidos como parte de programas de donación.
El exmandatario Iván Duque defendió la adquisición, afirmando que este tipo de aeronaves sigue en operación en más de 50 países y sugirió investigar factores como el peso al despegue y las condiciones de la pista.
Autoridades locales de Puerto Leguízamo también han señalado las limitaciones del aeropuerto, clave para una región de difícil acceso, donde el transporte aéreo es esencial.
Por ahora, el general Carlos Silva indicó que la aeronave había recibido mantenimiento constante y que la tripulación contaba con amplia experiencia, lo que deja abiertas múltiples hipótesis sobre las causas de la tragedia.








