Montreal, 6 marzo — El gobierno de Quebec iniciará el próximo 11 de marzo un proyecto piloto de un año que permitirá a las tiendas minoristas permanecer abiertas hasta las 9:00 p. m. los fines de semana, una medida destinada a flexibilizar las estrictas normas comerciales de la provincia, pero que ya genera opiniones divididas entre comerciantes y economistas.
Actualmente, Quebec es la única provincia de Canadá que mantiene regulaciones amplias sobre los horarios de apertura del comercio minorista durante todo el año. En la mayoría de los casos, las tiendas —excepto supermercados y farmacias— deben cerrar a las 5:00 p. m. los sábados y domingos.
Comerciantes celebran el cambio
Para algunos propietarios de negocios, el cambio representa una oportunidad para aprovechar el flujo de clientes durante los fines de semana.
Charlie Whitley, dueño de una tienda de ropa vintage en el barrio Mile End de Montreal, afirma que durante años se ha visto obligado a cerrar cuando todavía hay compradores potenciales en las calles.
“No tiene sentido. Cada fin de semana me duele cerrar la puerta a esa hora”, afirmó el comerciante, quien espera mantener su tienda abierta hasta las 9 de la noche cuando el programa piloto entre en vigor.
El ministro provincial responsable de pequeñas y medianas empresas, Samuel Poulin, explicó que la regulación original buscaba proteger el equilibrio entre la vida laboral y personal de los trabajadores y ayudar a las pequeñas tiendas a competir con grandes cadenas capaces de asumir mayores costos operativos.
Competencia del comercio electrónico
Sin embargo, el crecimiento de las compras en línea ha cambiado el panorama del comercio.
Plataformas internacionales como Shein y Temu no enfrentan restricciones horarias, lo que ha aumentado la presión sobre los comercios físicos que deben operar bajo reglas más estrictas.
Otros comerciantes se muestran escépticos
No todos los comerciantes creen que ampliar los horarios aumentará las ventas.
Suzanne Foucault, propietaria de la tienda de ropa Uchuu en Laurier Avenue West, considera que abrir más horas solo dispersará el mismo número de clientes durante un período más largo.
“Solo diluiríamos las ventas, no las aumentaríamos”, afirmó.
Una opinión similar expresó Myriam Élie, propietaria de la joyería Myel, quien señaló que entre el 20 % y el 30 % de las ventas de su negocio ya se realizan en línea, por lo que extender el horario no sería necesariamente rentable.
Centros comerciales adoptan estrategias diferentes
Algunos complejos comerciales planean aprovechar la nueva flexibilidad. El centro comercial Royalmount, inaugurado en septiembre de 2025, ajustará su horario para abrir hasta las 9:00 p. m. de miércoles a sábado.
Su director, Andrew Lutfy, sostuvo que el gobierno debería permitir que los comercios decidan por sí mismos cuándo abrir.
“Las marcas y los clientes nos piden horarios más largos, especialmente los fines de semana”, explicó.
Otros complejos, como Place Ville Marie, no han anunciado cambios inmediatos durante el proyecto piloto.
Impacto incierto en el consumo
El economista Roger Gagné, del Centro de Estudios sobre Productividad y Prosperidad de Montreal, cree que el impacto económico será limitado.
Según el experto, ampliar los horarios no necesariamente aumentará el consumo, sino que simplemente ofrecerá más comodidad a los clientes.
“La gente no empezará a consumir más solo porque las tiendas estén abiertas más tiempo”, explicó.
Preocupación por la escasez de trabajadores
Otro punto de debate es la escasez de mano de obra en el sector minorista.
La investigadora Julia Posca, del Instituto de Investigación e Información Socioeconómica, advirtió que horarios más largos podrían aumentar la presión sobre los comerciantes para encontrar personal.
A mediados de diciembre de 2025 había alrededor de 11.300 vacantes en el comercio minorista en Quebec, una cifra inferior a la registrada durante la pandemia, pero que sigue siendo significativa.
Posibles oportunidades laborales
No obstante, algunos empresarios ven en la medida una oportunidad para crear empleos, especialmente para jóvenes que trabajan a tiempo parcial.
Lutfy considera que el nuevo horario podría abrir más puestos para estudiantes y trabajadores temporales, especialmente durante las horas nocturnas.
El proyecto piloto de un año permitirá evaluar si la ampliación del horario comercial beneficia al sector minorista de Quebec o si, como temen algunos comerciantes, simplemente aumentará los costos sin generar mayores ingresos.







