TORONTO, 26 feb.— El líder del Partido Conservador de Canadá, Pierre Poilievre, lanzó duras críticas contra las políticas comerciales y arancelarias del presidente estadounidense Donald Trump y llamó a fortalecer la economía canadiense de cara a la próxima revisión del tratado comercial con Estados Unidos y México.
Durante un discurso en el Club Económico de Canadá en Toronto, Poilievre instó a los ciudadanos a concentrarse en lo que el país puede controlar. Citando al emperador romano Marco Aurelio, afirmó que Canadá no puede influir en las decisiones de mandatarios extranjeros, pero sí puede reforzar su propia fortaleza económica y soberanía.
“Canadá no puede controlar las decisiones de presidentes extranjeros. Pero podemos controlar la fortaleza de nuestro propio país”, sostuvo.
Críticas a la política comercial de Trump
El dirigente conservador calificó de “equivocadas” varias medidas comerciales de la administración Trump y rechazó la idea de que el superávit comercial canadiense represente una explotación de Estados Unidos.
Argumentó que Canadá vende materias primas competitivas que luego son procesadas por la industria estadounidense, generando beneficios para ese país. También recordó la participación canadiense en Afganistán tras los atentados del 11 de septiembre como muestra de apoyo histórico a Washington.
Poilievre rechazó además cualquier insinuación sobre una eventual anexión de Canadá por parte de Estados Unidos. “Sea broma o no, es inaceptable. Está fuera de toda posibilidad que Canadá alguna vez sea parte de Estados Unidos”, afirmó.
Estrategia ante la revisión del T-MEC
De cara a la revisión del CUSMA —conocido en español como T-MEC— prevista para este verano, el líder conservador aseguró que Canadá debe usar su peso estratégico como segundo mayor cliente de EE. UU. y como actor clave en el hemisferio norte.
Propuso impulsar una reserva estratégica de minerales críticos y establecer acuerdos con aliados para compartir esos recursos, siempre bajo condiciones de libre comercio sin aranceles. También planteó que las compras militares a Estados Unidos sean proporcionales al trato comercial que reciba Canadá.
Entre sus prioridades, mencionó la eliminación de aranceles sobre acero, aluminio, automóviles y madera blanda, así como un nuevo acuerdo automotriz norteamericano sin aranceles para competir con China. Asimismo, propuso retomar conversaciones sobre el proyecto del oleoducto Keystone XL.
“China no es un sustituto de Estados Unidos de América”, subrayó.
Comercio, tecnología y soberanía económica
Poilievre reiteró su apoyo a ampliar acuerdos de libre comercio con India y otros países, pero defendió mantener una relación estratégica sólida con Washington. En el plano interno, propuso revisar subsidios y beneficios fiscales para garantizar que la propiedad intelectual financiada con recursos públicos permanezca en manos canadienses.
También planteó prohibir adquisiciones extranjeras en sectores sensibles como defensa y tecnologías de información, con el fin de proteger la soberanía económica del país.
“La historia no nos juzgará por las interrupciones que enfrentamos, sino por cómo respondimos”, concluyó.








