Miami (EE.UU.), 21 de febrero de 2026.- El exprisionero político cubano José Daniel Ferrer afirmó que un eventual golpe de Estados Unidos a Cuba, similar al que —según sus palabras— debilitó al Gobierno de Nicolás Maduro en enero pasado, debería “sacar del poder” al presidente Miguel Díaz-Canel y al coronel Alejandro Castro Espín, hijo mayor de Raúl Castro.
En una entrevista concedida a la agencia EFE en Miami, Ferrer sostuvo que ambos dirigentes “son responsables de muchos crímenes” y consideró que la solución pasa por apartarlos del poder. No obstante, también expresó que prefiere una transición negociada: “Yo siempre he sido defensor de que los cubanos alcancemos la libertad y la democracia con nuestros propios esfuerzos”.
El opositor, fundador de la Unión Patriótica de Cuba (Unpacu), llegó a Estados Unidos en octubre pasado como refugiado político tras un acuerdo entre los Gobiernos de Cuba, EE.UU. y el Vaticano.
Referencias a Venezuela y posibles escenarios
Ferrer señaló que, si la crisis cubana se agrava y no hay apertura política, estaría de acuerdo con una salida “al estilo Maduro”, en referencia a la operación atribuida al Gobierno de Donald Trump que derivó en la captura del mandatario venezolano el pasado 3 de enero, según su versión.
Consultado sobre quién podría asumir un rol similar al de Delcy Rodríguez en Cuba, mencionó que en redes sociales se especula con la vicepresidenta de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Ana María Mari Machado, aunque insistió en que su prioridad es una salida dialogada.
“Un pueblo cada vez más rebelde”
Ferrer afirmó que, por primera vez en décadas, confluyen factores que podrían propiciar una transición en Cuba. Destacó un creciente descontento social y un “despertar de la juventud”, citando proyectos digitales y manifestaciones públicas más abiertas.
También señaló que el escenario internacional habría cambiado, con menor respaldo de aliados tradicionales como Rusia y China, y una política de “máxima presión” por parte de Washington.
Llamado a mayor presión y cuestionamientos a México
El opositor consideró que Estados Unidos debe “continuar presionando” mediante aranceles y restricciones a quienes suministren petróleo a Cuba, argumentando que esos recursos sostienen al aparato represivo.
En relación con México, cuestionó eventuales envíos de crudo y pidió que cualquier ayuda se canalice directamente al pueblo cubano a través de la Iglesia u organizaciones independientes, priorizando alimentos y medicinas.
Las declaraciones de Ferrer se producen en un contexto de tensión política y económica en la isla, mientras el Gobierno cubano enfrenta críticas internas y presión internacional.








