Damasco, 6 feb.- El ministro de Relaciones Exteriores de Francia, Jean-Noël Barrot, aseguró que la lucha contra el Estado Islámico (EI) sigue siendo una “prioridad absoluta” para París, tras reunirse en Damasco con su homólogo sirio, Asaad Shaibani, en el marco de una gira regional que también incluye visitas a Irak y Líbano. El encuentro se produce en un momento clave, cuando Francia reevalúa su estrategia antiterrorista en Oriente Medio ante los recientes cambios sobre el terreno en Siria.
Barrot explicó que su visita responde a la necesidad de evitar un resurgimiento del EI después de que las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), lideradas por kurdos y hasta ahora principal aliado de la coalición occidental, se vieran obligadas a integrarse en el Ejército sirio bajo presión de Damasco. “Durante diez años, París ha luchado de manera implacable y sin piedad contra los terroristas del Estado Islámico tanto en Irak como en Siria. He venido a reafirmar esta prioridad absoluta para Francia”, afirmó el canciller galo.
En un mensaje difundido en redes sociales, Barrot subrayó que la seguridad de los ciudadanos franceses sigue directamente ligada a la situación en Siria. “Diez años después de los atentados del Bataclan, planeados por ISIS desde territorio sirio, la seguridad de Francia sigue estando en juego”, señaló. Añadió que, ahora que el Estado sirio ha retomado el control de la mayor parte de su territorio, incluida la región nororiental considerada el epicentro del EI, París busca coordinar con las autoridades locales la continuidad de la lucha contra cualquier forma de terrorismo.
Una fuente diplomática francesa indicó que la visita se explica por la convergencia de dos crisis: los recientes choques entre Damasco y las FDS en el noreste sirio y la persistente amenaza de una escalada militar entre Estados Unidos e Irán, que podría desestabilizar aún más la región. En este nuevo escenario, la diplomacia occidental se ve obligada a cooperar con el gobierno sirio para contener al EI, a pesar de la falta de confianza histórica y del pasado yihadista del actual presidente de transición sirio, Ahmed al Sharaa.
Barrot advirtió que aún quedan “pasos clave por dar”, entre ellos nombramientos dentro del aparato estatal, el entrenamiento de las brigadas integradas de las FDS y el retorno de las personas desplazadas por el conflicto. Durante la reunión celebrada en el Palacio Tishreen, ambos ministros analizaron la situación regional y coincidieron en la importancia de preservar la unidad y la integridad territorial de Siria, según un comunicado oficial.
El canciller francés reafirmó además el compromiso de Francia de apoyar la transición política siria y la reconstrucción del país tras casi 14 años de guerra, en línea con los esfuerzos de París por reactivar la cooperación bilateral “en todos los campos” tras el cambio de gobierno en Damasco. Francia normalizó sus relaciones con Siria tras el derrocamiento de Bashar al Assad a finales de 2024 y ha desempeñado un papel activo como mediador entre Damasco y los kurdos, incluso acogiendo reuniones sobre este asunto en territorio francés.








