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Petro y Trump retoman el diálogo y abren una etapa de distensión en la relación entre Colombia y Estados Unidos

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Bogotá, 5 feb (EFE).- El presidente de Colombia, Gustavo Petro, concluyó este jueves un viaje de cuatro días a Estados Unidos marcado por un giro significativo en la relación bilateral, tras retomar el diálogo directo con el presidente Donald Trump luego de más de un año de críticas públicas, tensiones diplomáticas y desacuerdos estratégicos. El encuentro en la Casa Blanca permitió rebajar el tono de la confrontación y sentar las bases de una normalización gradual de las relaciones, cuando restan apenas seis meses para el final del mandato de Petro.

La reunión estuvo precedida por una fuerte expectativa política y mediática, tanto por la personalidad de ambos mandatarios como por el contexto personal en el que llegó Petro a Washington. El jefe de Estado colombiano asistió con una visa especial, luego de que la suya fuera cancelada en septiembre pasado, y figurando en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), conocida como la ‘Lista Clinton’. Pese a ello, el balance general fue positivo y sin incidentes, algo que analistas califican como un logro en sí mismo.

«La reunión fue positiva, primero porque tuvo lugar sin inconvenientes, sin escándalos ni conflictos, lo que ya representa un avance si se tiene en cuenta que, tras la llegada de Trump a su segundo mandato, la relación entre ambos países estuvo cerca de romperse», señaló a EFE el analista político Yann Basset, profesor de la Universidad del Rosario.

Un año de tensiones y reproches públicos
La tradicional alianza entre Colombia y Estados Unidos, especialmente en materia de seguridad y lucha contra el narcotráfico, sufrió su mayor crisis en enero de 2025. Las diferencias entre Petro y Trump se hicieron públicas a través de redes sociales, particularmente por la política migratoria estadounidense, y se profundizaron con reproches mutuos sobre la estrategia antidrogas y la operación militar en Venezuela que derivó en la caída de Nicolás Maduro.

Tras el encuentro en Washington, Petro aseguró que su impresión fue «ante todo positiva», subrayando que se trató de un diálogo entre líderes con visiones distintas, pero desarrollado «sin humillaciones de ningún tipo». Ese cambio de tono fue interpretado como una señal de deshielo diplomático tras meses de confrontación verbal.

Propuestas clave, pero sin acuerdos concretos
En el plano de fondo, la agenda estuvo dominada por dos ejes centrales: la cooperación en la lucha contra el narcotráfico, un pilar histórico de la relación bilateral desde hace más de cuatro décadas, y el escenario venezolano tras el cambio de poder en Caracas. Según explicó Petro, en la reunión privada propuso a Trump que los ejércitos de Colombia y Venezuela coordinen acciones contra las redes criminales que operan en zonas fronterizas y entregó una lista de capos que residen en el exterior.

Asimismo, ofreció la colaboración de Colombia en la reconstrucción económica de Venezuela, con énfasis en el sector petrolero, en un intento por reposicionar a Bogotá como actor clave en la estabilidad regional. No obstante, pese a las propuestas, no se anunciaron acuerdos concretos, lo que refuerza la idea de que el objetivo principal fue recomponer el canal político.

Para la presidenta de la Cámara de Comercio Colombo Americana (Amcham), María Claudia Lacouture, el valor del encuentro radica menos en anuncios inmediatos y más en el plano estratégico. «El principal resultado es la recuperación de un marco de confianza y previsibilidad. Colombia y Estados Unidos comparten una agenda amplia con desafíos complejos que requieren coordinación constante», afirmó.

Diplomacia cautelosa y futuro incierto
Analistas coinciden en que la reunión no supone un reinicio automático de la relación, sino una recomposición gradual, caracterizada por una distensión en el lenguaje diplomático y la voluntad de tramitar las diferencias por canales institucionales. Sin embargo, Basset advierte que la prudencia es clave, dado que tanto Trump como Petro suelen utilizar las redes sociales como principal vía de comunicación política.

«No estamos a salvo de una nueva crisis», señaló el experto, aunque reconoció que el diálogo ha retomado protagonismo y podría facilitar una transición ordenada hasta el cambio de gobierno en Colombia, previsto para mediados de año.

Además del encuentro con Trump, Petro aprovechó su visita para pronunciar un discurso ante la Organización de Estados Americanos (OEA), reunirse con empresarios del sector del cacao y cerrar su agenda con una conferencia en la Universidad de Georgetown, titulada ‘El rol de América Latina en la crisis ambiental global’. Una gira que, más allá de los gestos, buscó reposicionar a Colombia en el tablero diplomático regional e internacional.

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