Teheran, 19 de enero.- Un representante iraní admitió este domingo que al menos 5.000 personas murieron durante la represión de las recientes protestas en Irán, incluidos unos 500 miembros del personal de seguridad, cifra oficial más alta reconocida hasta ahora por las autoridades del país.
El funcionario, que habló bajo condición de anonimato, culpó a “terroristas y alborotadores armados” de las muertes y señaló que Israel y grupos armados extranjeros habían apoyado y equipado a los manifestantes. Según indicó, los enfrentamientos más intensos ocurrieron en las zonas kurdas del noroeste del país, históricamente activas con movimientos separatistas, y añadió que “no se espera que la cifra final de muertos aumente mucho”.
Sin embargo, grupos de derechos humanos advierten que el número real de víctimas podría ser mucho mayor. HRANA, con sede en Estados Unidos, reportó 3.308 muertes confirmadas, con otros 4.382 casos bajo investigación y más de 24.000 detenciones. Otras estimaciones elevan los fallecidos a más de 20.000, aunque el bloqueo de internet dificulta la verificación independiente.
El líder supremo iraní, ayatolá Ali Khamenei, afirmó el sábado que “algunos miles” de personas murieron a manos de lo que calificó como “agentes” de Estados Unidos e Israel”, y prometió “romperle la espalda a los sediciosos”.
Restricciones a internet y señales de debilidad del régimen
El acceso a internet en Irán volvió a estar fuertemente restringido tras un breve restablecimiento parcial. Durante las pocas horas de conexión, algunos ciudadanos pudieron informar sobre la gravedad de la crisis. Un alto cargo del Parlamento iraní indicó que el apagón podría levantarse en los próximos días, impuesto desde el 8 de enero ante el aumento del costo de vida y la posterior movilización contra el régimen.
En un episodio que evidenció la vulnerabilidad del control estatal, la televisión estatal fue aparentemente hackeada, mostrando discursos del expresidente estadounidense Donald Trump y del hijo exiliado del último sha de Irán, Reza Pahlaví, llamando a la población a la revuelta. Además, el director ejecutivo de Irancell, segunda operadora móvil del país, fue destituido por no acatar la orden de bloquear internet.
Irán excluido del Foro de Davos
El Foro Económico Mundial anunció que el ministro de Relaciones Exteriores de Irán no asistirá a la cumbre de Davos, argumentando que “la trágica pérdida de vidas civiles” hace inapropiada la representación iraní en el evento.
El presidente iraní Masud Pezeshkian advirtió que “un ataque contra el gran líder de nuestro país equivale a una guerra total contra la nación iraní”, en respuesta a las declaraciones de Trump, quien calificó a Khamenei como “un enfermo” y solicitó un cambio de liderazgo.
Las calles han permanecido en gran medida tranquilas desde que las protestas fueron sofocadas en tres días de violencia masiva a finales de diciembre. El portavoz del poder judicial iraní advirtió que se celebrarán juicios rápidos, y algunos actos podrían ser sancionados bajo el delito capital de “moharebeh”, o declarar la guerra contra Dios.








