CRANS-MONTANA, Suiza, 2 enero — Investigadores suizos informaron este viernes que bengalas encendidas colocadas sobre botellas de champaña son la principal hipótesis detrás del incendio devastador que arrasó con el bar Le Constellation, en la estación de esquí de Crans-Montana, durante las celebraciones de Nochevieja, dejando 40 personas fallecidas y al menos 119 heridas.

De acuerdo con las autoridades, las bengalas —un artículo festivo de uso común que emite una intensa corriente de chispas hacia arriba— habrían sido utilizadas dentro de un local abarrotado de jóvenes, acercándose peligrosamente al techo del establecimiento, que estaba revestido con un material diseñado para amortiguar el sonido. Los investigadores analizan ahora si dicho material cumplía con las normativas de seguridad y resistencia al fuego exigidas por la legislación suiza.

Una celebración que terminó en catástrofe

El incendio se desató poco después de la medianoche del jueves, en pleno festejo por la llegada del Año Nuevo. En cuestión de segundos, las llamas se propagaron por el techo de madera del bar, ubicado en un sótano, lo que provocó pánico generalizado, el colapso parcial de la estructura y enormes dificultades para evacuar a los asistentes.

Entre los sobrevivientes se encuentra Axel Clavier, un adolescente francés de 16 años, quien relató a The Associated Press que comenzó a asfixiarse por el humo y logró escapar rompiendo una ventana con una mesa. Sin embargo, uno de sus amigos murió en el incendio y otros permanecían desaparecidos horas después del siniestro. “Todo ocurrió muy rápido. El humo lo cubrió todo”, recordó.

La policía confirmó que muchos de los heridos y fallecidos tenían entre la adolescencia y los 25 años, lo que subraya el impacto de la tragedia en personas muy jóvenes, muchas de ellas turistas que celebraban el Año Nuevo en uno de los destinos de esquí más exclusivos de Europa.

Testimonios clave y escenas de horror

Varios testigos coincidieron en que el fuego comenzó cuando camareras ingresaron al local portando botellas de champaña con bengalas encendidas. Dos mujeres que se encontraban en el interior del bar declararon a la cadena francesa BFMTV que vieron a un camarero llevar a una compañera sobre los hombros mientras ella sostenía una bengala, momento en el que las llamas alcanzaron el techo.

Los relatos describen una estampida desesperada, con decenas de personas intentando huir por una estrecha escalera y una puerta angosta, mientras otros rompían ventanas para escapar. Algunos asistentes sufrieron quemaduras graves y lesiones por inhalación de humo. Padres angustiados llegaron en sus vehículos al lugar al enterarse de que sus hijos podían estar atrapados en el interior.

Gianni Campolo, un joven suizo de 19 años, acudió al bar tras recibir la llamada de un amigo que había logrado salir con vida. “Vi personas atrapadas en el suelo, con quemaduras severas. He visto el horror y no sé qué podría ser peor que esto”, declaró a la televisión francesa TF1.

Investigación en curso y dificultades de identificación

Las autoridades suizas indicaron que la gravedad de las quemaduras ha complicado la identificación de los cuerpos, lo que obligó a solicitar muestras de ADN a las familias. En varios casos, documentos de identidad y pertenencias personales quedaron completamente destruidos por el fuego.

Entre los desaparecidos figura Emanuele Galeppini, un golfista italiano de 17 años con proyección internacional. Aunque la Federación Italiana de Golf anunció su fallecimiento, su nombre seguía apareciendo en la lista oficial de personas desaparecidas a la espera de confirmación mediante pruebas genéticas. El ministro de Exteriores de Italia, Antonio Tajani, informó que 13 ciudadanos italianos resultaron heridos y al menos seis permanecían desaparecidos hasta el mediodía del viernes.

Homenajes y reacción internacional

A última hora del jueves, decenas de personas depositaron velas y flores en un memorial improvisado cerca del lugar del incendio, mientras que en la iglesia de Montana-Station se celebraron oraciones en recuerdo de las víctimas. En redes sociales, especialmente en Instagram, se difundieron imágenes de personas desaparecidas, con familiares y amigos solicitando información desesperadamente.

El papa León XIV envió un telegrama al obispo de Sion expresando sus condolencias y elevando oraciones para que “el Señor acoja a los fallecidos en su morada de paz y luz, y sostenga a quienes sufren en sus corazones y en sus cuerpos”.

El jefe del gobierno regional de Valais, Mathias Reynard, destacó la solidaridad demostrada en los primeros momentos del desastre: “En los primeros minutos fueron los ciudadanos —en su mayoría jóvenes— quienes salvaron vidas con su valentía”, afirmó, elogiando también el trabajo posterior de los servicios de emergencia.

Un golpe para un destino turístico emblemático

Ubicada en el corazón de los Alpes suizos, Crans-Montana es una de las estaciones de esquí más prestigiosas del país, con pistas que alcanzan los 3.000 metros de altitud. Es sede habitual de pruebas de la Copa del Mundo de esquí y del European Masters de golf, lo que hace que la tragedia haya tenido un fuerte impacto tanto a nivel nacional como internacional.

Las autoridades continuarán en los próximos días con las pericias técnicas, entrevistas a testigos y revisión de las normas de seguridad del local, mientras Suiza enfrenta una de las peores tragedias en espacios de ocio de su historia reciente, marcada por una celebración que terminó en luto.

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