Quito, 25 dic.- El gobierno de Ecuador habilitó desde el miércoles 24 de diciembre únicamente dos pasos fronterizos internacionales con Colombia y Perú debido a “razones de seguridad nacional”, informó la Cancillería ecuatoriana. Los pasos autorizados son Rumichaca, en la frontera norte con Colombia, y Huaquillas, en el sur, que conecta con Perú. La medida no incluyó detalles sobre la duración del cierre ni sobre posibles restricciones adicionales.
Ecuador comparte una extensa y porosa línea fronteriza de unos 600 km con Colombia y 1.500 km con Perú, atravesando zonas selváticas, ríos y territorios de difícil acceso. Estas fronteras son utilizadas con frecuencia por redes de contrabando y tráfico de drogas, armas y explosivos, por lo que la decisión del Ejecutivo busca limitar el tránsito por rutas no controladas.
Según la Cancillería, la medida fue comunicada de manera oportuna a Bogotá y Lima y solo los pasos de Rumichaca y Huaquillas permanecerán abiertos al tránsito internacional. El resto de las fronteras legales quedó cerrado al paso de personas y vehículos hasta nuevo aviso, reforzando el control sobre la entrada y salida de mercancías y ciudadanos.
Ecuador enfrenta una grave crisis de seguridad derivada de la violencia de bandas narcotraficantes con conexiones con carteles internacionales. En 2025, la nación registrará la mayor tasa de homicidios de Latinoamérica, con 52 asesinatos por cada 100.000 habitantes, según el Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado. Las autoridades aseguran que la restricción fronteriza es una medida preventiva dentro de la estrategia nacional para contener los niveles de violencia y evitar la entrada de armas y drogas ilegales.
El cierre de la mayoría de los pasos fronterizos legales refleja la prioridad del gobierno ecuatoriano en la seguridad interna, especialmente en zonas de alto riesgo donde la presencia estatal es limitada y los grupos criminales operan con facilidad. Esta decisión también tiene un impacto económico, ya que Rumichaca y Huaquillas concentran el flujo comercial más importante con los países vecinos, mientras que los pasos menores, utilizados por comercio informal y transporte local, permanecerán cerrados, afectando temporalmente a comunidades transfronterizas.
Con esta medida, Ecuador busca controlar y monitorear el tráfico ilícito y fortalecer la vigilancia sobre sus fronteras, en un contexto de creciente violencia y desafíos para la seguridad nacional que han colocado al país en el centro de la atención regional.








