El panetón, dulce italiano convertido en tradición navideña peruana

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Lima, 25 dic.- Más de 10.000 kilómetros separan Perú de Italia, pero en Navidad un elemento une ambos países: el panetón o panettone, el tradicional pan dulce relleno con frutas confitadas y pasas que se consume tanto en Europa como en Sudamérica, legado de la migración italiana al Perú en el siglo XIX. Hoy, este producto es un símbolo de la Navidad peruana y está presente en millones de hogares, ya sea en la mesa familiar, como regalo corporativo o en celebraciones sociales.

El historiador Juan Luis Orrego destaca que la migración italiana, especialmente proveniente de la región de Liguria, fue decisiva para establecer esta tradición en Perú. “La gran mayoría de los italianos que llegaron eran de Liguria y hablaban el dialecto ligur. Trajeron sus costumbres culinarias, incluyendo panes y bizcochos planos, sin levadura, que fermentaban más lentamente”, explicó. Esta versión del panetón, conocida como panetón ligure, era diferente del panetón milanés que hoy predomina, más alto y esponjoso por el uso de levadura.

El legado de la migración italiana en la gastronomía peruana va más allá del panetón. Giorgio Chiappe, dueño de la panadería Levaggi en Lima, recuerda que su padre vendía un panetón tradicional chato, con abundante fruta y textura suave, que hoy ya no se fabrica. Además, los ligures introdujeron platos como el pastel de acelga, la sopa minestrone, el pesto adaptado a salsa verde y el consumo de pastas, consolidando su huella en la cocina peruana.

El consumo del panetón comenzó en las élites limeñas y familias italianas, pero con la influencia de Estados Unidos a través del cine y la televisión, la Navidad peruana incorporó nuevas costumbres a mediados del siglo XX: el pino navideño, el pavo en la cena y el panetón milanés, más alto y esponjoso. Su producción se industrializó, haciendo que el dulce se volviera accesible y masivo a partir de los años 80, consolidando su lugar en la gastronomía popular peruana.

Hoy, el panetón peruano no solo se consume internamente, sino que se exporta a numerosos países, especialmente a aquellos con presencia significativa de migrantes peruanos, como Estados Unidos y Chile. Según la Asociación de Exportadores del Perú (ADEX), entre enero y octubre de 2025 las exportaciones superaron los 7 millones de dólares, un aumento de 3,6 % respecto al año anterior.

Asimismo, los fabricantes han innovado incorporando ingredientes nacionales y andinos, como maca, cacao nativo, harina de quinua y aguaymanto deshidratado, fusionando tradición internacional con sabores locales. Este esfuerzo no solo mantiene vigente la herencia italiana, sino que también resalta la riqueza gastronómica peruana, convirtiendo al panetón en un símbolo de identidad navideña en el país y un producto exportable que representa la mezcla cultural que caracteriza a Perú.

El panetón, así, se ha transformado en un puente entre continentes y generaciones, demostrando cómo la migración y la tradición pueden converger para crear nuevas costumbres que perduran en el tiempo.

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