Washington, 27 sep.- El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció este viernes la revocación del visado al presidente de Colombia, Gustavo Petro, después de que durante un acto en Nueva York instara a soldados estadounidenses a «desobedecer órdenes» e incluso los llamara a unirse a la creación de un ejército multinacional de salvación en favor del pueblo palestino.
En un breve comunicado difundido en la red social X, la diplomacia norteamericana calificó de «imprudentes y provocadoras» las declaraciones del mandatario colombiano. «Esta mañana, el presidente Gustavo Petro instó a soldados estadounidenses en una calle de Nueva York a desobedecer órdenes e incitar a la violencia. Por estas acciones, revocaremos su visa», señaló el mensaje oficial.
El polémico discurso de Petro en Nueva York
Petro participó en una manifestación contra la ofensiva israelí en Gaza, donde pidió expresamente a los militares de EE.UU. que desobedecieran las órdenes de su comandante en jefe, el presidente Donald Trump.
«Desde aquí, desde Nueva York, les pido a todos los soldados del Ejército de EE.UU. que desobedezcan la orden de Trump. Les pido no apuntar contra la humanidad sus fusiles», clamó el jefe de Estado colombiano ante la multitud.
El mandatario explicó que su propuesta consiste en la creación de un ejército multinacional bajo el amparo de la ONU, amparado en la resolución “Uniting for Peace”, que permitiría formar una fuerza armada con efectivos de diferentes países. Según Petro, este ejército debería ser “más grande que el de Estados Unidos” y responder únicamente a los principios de la justicia internacional. Hasta ahora, solo Indonesia ha manifestado respaldo a la idea, mientras que otros países se mantienen en silencio.
Reacciones en Colombia
Las declaraciones de Petro y la consecuente sanción estadounidense generaron un fuerte impacto en Colombia, donde tanto expresidentes como líderes empresariales advirtieron sobre el deterioro de la relación bilateral.
El exmandatario Iván Duque (2018-2022) criticó duramente a Petro, acusándolo de «jugar con la dignidad de Colombia» y calificando su comportamiento de «irracional». Citando a Martin Luther King, Duque advirtió que «nada en el mundo es más peligroso que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda».
Por su parte, el expresidente Álvaro Uribe (2002-2010) celebró que la sanción haya sido dirigida directamente contra Petro y no contra el Estado colombiano. «Colombia agradece el noble gesto del Gobierno norteamericano de dirigir todas las sanciones única y exclusivamente contra quien se ha declarado enemigo de Colombia y de Estados Unidos», escribió en X.
El sector empresarial también reaccionó con preocupación. El presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), Bruce Mac Master, advirtió que la actitud de Petro representa un riesgo grave para las relaciones internacionales del país. «No nos estamos tomando en serio y responsablemente la política exterior. Los costos pueden ser inmensos para todos los ciudadanos y eso parece no importar», alertó.
Un vínculo estratégico en riesgo
La decisión del Departamento de Estado ocurre en un momento delicado para las relaciones entre Colombia y Estados Unidos, países que han mantenido una alianza de más de 200 años, cimentada en la cooperación en seguridad, comercio y lucha contra el narcotráfico.
La medida de Washington de revocar la visa presidencial constituye un hecho sin precedentes en la historia reciente y deja en entredicho el futuro de la relación bilateral. Para analistas internacionales, el episodio podría abrir un nuevo capítulo de tensión entre Bogotá y Washington, con consecuencias tanto en el terreno político como económico.
Según fuentes diplomáticas citadas por EFE, Petro ya abandonó Estados Unidos y regresó a Bogotá «como estaba previsto», aunque su polémico discurso y la respuesta estadounidense auguran una tormenta diplomática de grandes proporciones.








