Miami (EE.UU.), 22 ago.- Las deportaciones masivas en Estados Unidos están provocando una crisis humanitaria inesperada: la saturación de los refugios de animales. En Florida y otros estados, cientos de mascotas quedan abandonadas cuando sus dueños son expulsados del país de manera repentina, generando un colapso en organizaciones que ya estaban al límite de su capacidad.
Un ejemplo es Adopt and Save a Life Rescue Mission, en el oeste de Miami, que en los últimos meses ha recibido al menos 19 perros y gatos de familias deportadas, además de gallos y otras aves. La directora del centro, Daymi Blain, explica que la situación se ha agravado notablemente en el último semestre. “Ya teníamos muchos problemas con desalojos y mudanzas, pero ahora recibimos llamadas desesperadas de familias cuyos padres fueron detenidos o deportados”, relató en entrevista con EFE.
El refugio alberga actualmente más de 50 perros, 30 gatos y decenas de animales en espera, lo que ha obligado a reacondicionar un establo y tres casas rodantes, con un gasto eléctrico de 1.200 dólares mensuales. “Son reportes todos los días, miles de llamadas. Ya no las contesto porque no puedo recibir más animales. Lo que hago es postear en redes sociales para ver si otros rescates ayudan”, lamentó Blain.
Impacto nacional y casos dramáticos
La crisis no se limita a Florida. Texas, California, Nueva York, Nueva Jersey y Tennessee también reportan refugios colapsados. Según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), en los primeros 200 días de la administración de Donald Trump fueron arrestados 352.000 inmigrantes indocumentados y deportados 324.000, un promedio de 1.620 deportaciones diarias.
Uno de los casos más dramáticos ocurrió la semana pasada en Reseda (California), donde agentes migratorios detuvieron a Benjamín Marcelo Guerrero Cruz, un joven chileno de 18 años, mientras paseaba a su perro, que fue hallado abandonado por su familia tras la detención.
En respuesta a la crisis, organizaciones como C.A.R.E.4Paws en California preparan la apertura de refugios especializados para recibir mascotas de migrantes en proceso de deportación. “Cuando las personas atraviesan momentos increíblemente difíciles, lo último de lo que deberían preocuparse es de qué pasará con sus amadas mascotas”, señaló su cofundadora, Isabel Gullö.
Refugios piden ayuda urgente
La situación ha obligado a muchos dueños a adelantarse. En Dallas, el refugio Saving Hope Rescue reportó que un hombre que enfrenta deportación pidió ayuda para sus perros antes de ser obligado a dejar su hogar.
Desde Miami, Blain hace un llamado urgente a la comunidad: “Necesitamos voluntarios, personas que ayuden a cuidar los perros en sus casas, necesitamos donaciones de comida, ventiladores y techos para los animales. Hemos sobrepasado la capacidad de lo que podemos recibir”.








