Palafrugell (Girona), 22 agosto.- El cantante canadiense Michael Bublé conquistó al público en el Festival de Cap Roig con un espectáculo vibrante en el que combinó clásicos del jazz y el pop con sus grandes éxitos, en lo que fue su única presentación en España este año.
Bublé, que está próximo a cumplir 50 años, abrió su recital con su versión de Feeling Good de Anthony Newley, recibiendo una ovación inmediata de las más de 2.000 personas que llenaron la platea de los jardines botánicos de Calella de Palafrugell. Vestido de traje negro, acompañado por una banda de más de veinte músicos, el intérprete mostró la fuerza de una carrera que supera los 75 millones de discos vendidos y múltiples premios internacionales.
El público coreó éxitos como Haven’t Met You Yet, Home, Everything y Cry Me a River, mientras Bublé desplegaba su característico carisma, sentido del humor y cercanía con los asistentes. No faltaron las bromas en inglés y español, guiños al estilo de Elvis Presley con Such a Night y Sway, ni las interacciones directas con los espectadores, a quienes regaló corbatas, toallas y hasta improvisó con un abanico que recibió de un fan.
Uno de los momentos más emotivos llegó con su interpretación íntima de You Don’t Know Me al piano, así como con el popurrí dedicado a Elvis Presley y los Eagles. También cedió protagonismo a su banda, a la que describió como su “familia”, dejando que un trompetista interpretara You’re Nobody Till Somebody Loves You entre ovaciones.
El concierto, de 90 minutos, cerró con Always on My Mind, poniendo el broche de oro a un festival que este año acogió 24 actuaciones y recibió más de 51.000 asistentes, con un 89 % de ocupación.
Con esta actuación, Michael Bublé no solo clausuró el Festival de Cap Roig, sino que también reafirmó por qué sigue siendo una de las voces más icónicas y seductoras de la música internacional.







