LOGROÑO, 6 agosto. La Guardia Civil ha detenido a dos hombres de 23 años, residentes en La Rioja y Soria, acusados de grabar y distribuir sin consentimiento imágenes íntimas de al menos 50 mujeres, algunas de ellas menores de edad, en una operación que ha destapado una red de contenido sexual clandestino a nivel nacional.
Los arrestos se produjeron en el marco de la Operación Vinteox, iniciada en marzo por el grupo de investigación de ciberdelitos de La Rioja, tras detectar comunidades cerradas en redes sociales donde se compartían archivos sexuales no autorizados. El portavoz de la Guardia Civil en La Rioja, Miguel Ángel Sáenz, informó este miércoles que los vídeos eran grabados sin conocimiento de las víctimas, quienes mantenían relaciones de amistad, parentesco, convivencia o incluso eran parejas sentimentales de los implicados.
Grabaciones ocultas y «retos sexuales» en grupos privados
El modus operandi de los acusados incluía la instalación de cámaras ocultas y software espía en teléfonos móviles, pisos universitarios, hoteles y domicilios privados. En varios casos, las víctimas eran compañeras de piso de los detenidos, quienes incluso compartían vídeos íntimos obtenidos durante videollamadas privadas.
Además, se descubrió que los arrestados administraban grupos privados con más de 1.000 miembros, en los que difundían este material y exigían a los participantes que contribuyeran con más contenido para no ser expulsados. En esos grupos se promovían «retos» de carácter sexual —conocidos como tributos—, en los que las mujeres eran presentadas como objetos sexuales.
Uno de los jóvenes habría incluso obtenido beneficios económicos mediante la distribución de los vídeos, que estaban minuciosamente organizados en carpetas por nombre de víctima.
Víctimas en ocho provincias y material internacional incautado
Hasta el momento, las autoridades han identificado a 27 mujeres grabadas sin su consentimiento. Las víctimas provienen principalmente de La Rioja (13), pero también de Soria (4), Navarra (3), Zaragoza (3), y una en cada una de las provincias de Albacete, Guipúzcoa, Vizcaya y Valencia. Otras 20 mujeres aún no han sido identificadas, ya que aparecen en archivos incautados en dispositivos electrónicos y servidores en la nube.
Durante los registros, los agentes también hallaron 33 vídeos de agresiones sexuales, algunas contra menores, con indicios de haber sido grabados en Asia, Sudamérica y Rusia.
Delitos graves contra la intimidad y la seguridad informática
Ambos detenidos, de nacionalidad española, han quedado en libertad con cargos, y se enfrentan a acusaciones por revelación de secretos, acceso ilícito a sistemas informáticos, y atentados graves contra el honor y la intimidad personal.
La Guardia Civil advierte que la investigación sigue abierta, ante la sospecha de que aún existe una gran cantidad de material no intervenido alojado en servidores en la nube.
Este caso reaviva el debate sobre la violencia digital y la protección de la privacidad, especialmente entre jóvenes, y subraya la urgencia de fortalecer los mecanismos legales y tecnológicos para combatir la pornografía no consentida y el acoso digital en España.








