San Salvador, 1 agosto.- La Asamblea Legislativa de El Salvador, controlada por el oficialista partido Nuevas Ideas (NI), aprobó este jueves una reforma exprés a la Constitución que habilita la reelección presidencial indefinida, elimina la segunda vuelta electoral y amplía el período presidencial de cinco a seis años.
La reforma fue votada y ratificada con 57 de los 60 diputados a favor, en dos sesiones celebradas el mismo día. Tras su publicación en el Diario Oficial por orden del presidente Nayib Bukele, el texto constitucional fue modificado en los artículos 75, 80, 133, 152 y 154. La medida deberá ser ratificada nuevamente por esta misma legislatura para entrar en vigor.
Además de permitir reelecciones ilimitadas, se acordó que el mandato presidencial actual concluirá en 2027 y no en 2029, para sincronizar las elecciones presidenciales con las legislativas y municipales, según justificó el oficialismo.
El decreto sostiene que la sincronización electoral es “impostergable e ineludible”, y destaca que busca evitar “las permanentes campañas electorales y sus elevados costos”.
Entre los cambios más relevantes figura la modificación del artículo 152, que hasta ahora prohibía ser candidato presidencial a quien haya ejercido la presidencia por más de seis meses en el periodo previo. También se eliminó del artículo 80 la sanción contra quienes promuevan la reelección, ahora legitimada.
La oposición reaccionó con dureza. La diputada Marcela Villatoro, de ARENA, afirmó: “Han matado la Constitución y disfrazado la dictadura de legalidad”. Por su parte, Claudia Ortiz, de VAMOS, denunció que el oficialismo “se está autonombrando constituyente sin tener esa facultad” y advirtió que el objetivo real es “perpetuarse en el poder”.
Bukele inició su segundo mandato consecutivo el 1 de junio de 2024, tras una reinterpretación constitucional avalada en 2021 por una Sala de lo Constitucional nombrada por la primera legislatura dominada por Nuevas Ideas. La Constitución salvadoreña, sin embargo, prohibía expresamente la reelección continua.
Desde la comunidad internacional también llegaron críticas. Juanita Goebertus, directora para las Américas de Human Rights Watch (HRW), comparó la reforma con el camino seguido por Venezuela. “Empieza con un líder que usa su popularidad para concentrar poder y termina en dictadura”, advirtió en un mensaje publicado en la red X (antes Twitter).
Con esta reforma, el gobierno de Bukele da un paso más hacia la concentración total del poder bajo el amparo de su abrumadora popularidad y control institucional, en un contexto de creciente preocupación democrática a nivel nacional e internacional.







