HELSINKI, 22 julio – La Unión Europea ha dado un paso firme hacia la reforma del sistema de asilo, centrando sus esfuerzos en acelerar el retorno forzoso de los solicitantes cuya petición de refugio ha sido denegada, según se discutió en el Consejo informal de ministros del Interior celebrado este martes en Copenhague.
El comisario europeo del Interior, Magnus Brunner, afirmó que la Comisión Europea (CE) ha intensificado la implementación del pacto migratorio europeo, que servirá como base para modernizar y reforzar la gestión migratoria en la UE. Brunner destacó el consenso alcanzado por los Estados miembros durante la reunión, a la que asistió el ministro español del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
«El pacto es una buena base, pero aún faltan elementos clave como el reglamento de retorno, el concepto de tercer país seguro y la lista de países de origen seguros, esenciales para un sistema migratorio eficaz», señaló el comisario en conferencia de prensa.
La urgencia del asunto llevó a Brunner a pedir un mandato negociador lo antes posible, argumentando que «el tiempo apremia» y que es vital «devolver a la ciudadanía la sensación de control sobre las fronteras europeas».
Según el comisario, la política migratoria y la seguridad de fronteras se encuentran entre las grandes prioridades del Ejecutivo comunitario, como demuestra la asignación presupuestaria proyectada para el próximo Marco Financiero Plurianual (MFP).
La Comisión propone destinar 12.000 millones de euros a la gestión migratoria, 15.400 millones de euros al refuerzo de fronteras, y otros 12.000 millones a Frontex, la agencia europea de vigilancia fronteriza, lo que implicaría triplicar el presupuesto actual.
Por su parte, el ministro danés de Migración, Kaare Dybvad Bek, calificó el sistema actual como “disfuncional”, subrayando que miles de personas solicitan asilo diariamente, pero solo la mitad obtiene respuesta favorable, y una tercera parte no regresa a su país de origen pese a las negativas.
«Es crucial mejorar la política de retorno y asegurar que las personas que no obtienen asilo sean efectivamente devueltas», afirmó Dybvad Bek, cuyo país ostenta la presidencia de turno del Consejo de la UE.
Dinamarca ha propuesto acuerdos con terceros países para establecer centros de retorno externos, así como reforzar las fronteras orientales de la UE ante amenazas como la instrumentalización de la migración por parte de Rusia y Bielorrusia.








