Madrid, 21 de julio – La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha defendido este lunes su reciente estancia de dos días en un chalé ubicado en una finca pública en Rascafría, propiedad de la Comunidad, calificando las críticas de la oposición como un “ataque personal” propio de “una dictadura comunista”.
“Me llevé mi comida de casa, cené en un restaurante del pueblo y compré en el Covirán”, aseguró la mandataria en declaraciones a los medios. Ayuso respondió así a la polémica generada tras conocerse que pasó un fin de semana en la denominada Estación Biológica El Paular, inmueble adquirido por el Ejecutivo autonómico por su “alto valor ecológico”.
“Me pago mis vacaciones, mis restaurantes y mi casa”
La presidenta madrileña comparó las acusaciones con una persecución ideológica: “Si me fuera debajo de un puente, le buscarían la trama al terreno del puente”. Subrayó que paga de su bolsillo todas sus vacaciones, a diferencia —sugirió— del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al que acusó de utilizar durante años “cuatro palacios con todos los séquitos y sin ninguna transparencia”.
Díaz Ayuso también recordó que su sueldo como presidenta está “congelado desde hace quince años” y denunció que se pretende equiparar su estancia en Rascafría con casos de corrupción que involucran al PSOE y al entorno del Gobierno central.
El chalé y su uso oficial
El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, detalló que la finca, de 453 hectáreas, fue adquirida por la Comunidad de Madrid por 4,3 millones de euros. Además del chalé, incluye una ermita del siglo XII que ha sido rehabilitada, una antigua serrería que será sede de los Agentes Forestales, y otras instalaciones utilizadas por el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama.
Según Novillo, el chalé no tenía un “uso adecuado” hasta ahora y ha sido empleado ocasionalmente como centro de trabajo para reuniones del Consejo de Gobierno y “pernocta” de miembros del Ejecutivo regional por motivos de “guardia” o necesidades de “seguridad e intimidad”.
El PSOE exige acceso al chalé
La polémica ha llevado al grupo socialista en la Asamblea de Madrid a solicitar una visita formal a la propiedad. La portavoz del PSOE-M, Mar Espinar, envió una carta a Novillo pidiendo ver el inmueble “a la mayor brevedad posible”.
“Queremos conocer ese casoplón, como a ella le gusta decir, y esas instalaciones en Rascafría por las que los madrileños hemos pagado 4,3 millones de euros”, afirmó Espinar.
Desde el Gobierno regional han asegurado estar “encantados” de mostrar la finca a quienes lo soliciten.








