Washington, 18 julio – La Casa Blanca defendió este jueves la actuación del presidente Donald Trump en el manejo del caso del fallecido millonario Jeffrey Epstein, asegurando que ha sido “transparente”, en medio del creciente clamor de sus bases para que se publique una supuesta lista de clientes del financiero acusado de pederastia.
La portavoz presidencial, Karoline Leavitt, afirmó en rueda de prensa que la fiscal general Pam Bondi, junto con los altos mandos del FBI, Kash Patel y Dan Bongino, “pasaron meses revisando todos los archivos relacionados con Epstein” y concluyeron que no existía tal lista de clientes y que el empresario se suicidó en prisión en agosto de 2019.
Estas afirmaciones, contenidas en un memorando divulgado la semana pasada, han sido rechazadas por sectores del movimiento MAGA (Make America Great Again), base electoral de Trump, que creen firmemente en una conspiración para encubrir a figuras poderosas implicadas en la red de tráfico sexual del magnate.
Trump lanza amenaza de demanda contra WSJ y niega carta a Epstein
Mientras tanto, Trump amenazó con demandar al diario The Wall Street Journal, a News Corp y a su propietario Rupert Murdoch por publicar lo que describió como el “contenido obsceno” de una supuesta carta enviada por él a Epstein. “Es falsa. Demandaré a ese periódico inmundo”, escribió en Truth Social.
Según el WSJ, la carta habría sido recopilada por Ghislaine Maxwell —cómplice condenada de Epstein— para un álbum de cumpleaños en 2003. La misiva, supuestamente escrita por Trump, incluiría el dibujo de una mujer desnuda con la firma del ahora presidente colocada bajo la cintura, en alusión sexual. Trump negó rotundamente haberla escrito.
FBI descarta lista de clientes y mantiene versión del suicidio
El Departamento de Justicia y el FBI reiteraron que no existen pruebas de una red de chantajes operada por Epstein y descartaron publicar más investigaciones sobre el caso. Esta versión ha sido rechazada por simpatizantes de Trump, quienes recuerdan que el entonces candidato prometió revelar “toda la verdad” sobre el escándalo.
A pesar de la tensión, Leavitt aseguró que “no hay ruptura entre el presidente y su base” y que Trump está “abierto a recibir nuevas evidencias si las hubiera”.
El caso Epstein, lejos de cerrarse, sigue generando ruido político y mediático, y amenaza con reavivar divisiones internas en el electorado republicano de cara a las elecciones de 2026.








