Washington, 11 de julio – El expresidente estadounidense Donald Trump lanzó este jueves una advertencia directa a Canadá: si no colabora con Estados Unidos para frenar el tráfico de fentanilo y eliminar barreras comerciales, enfrentará un arancel del 35 % a partir del 1 de agosto. La amenaza, enviada en forma de carta al primer ministro canadiense Mark Carney, se suma a una serie de mensajes similares que el líder republicano ha remitido a socios comerciales en los últimos días.
Trump justificó la medida alegando que las políticas arancelarias y no arancelarias de Canadá han contribuido a “déficits comerciales insostenibles” que afectan la economía y la seguridad nacional de EE.UU. Además, vinculó directamente el combate al tráfico de fentanilo con el futuro del trato comercial bilateral.
“En lugar de trabajar con Estados Unidos, Canadá respondió con sus propios aranceles”, acusó Trump en su misiva, donde enfatiza que la única excepción a los nuevos impuestos será para aquellas compañías canadienses que trasladen su producción a territorio estadounidense.
La amenaza arancelaria viene acompañada de una oferta condicionada: Washington podría “ajustar” el gravamen anunciado “al alza o a la baja” según el grado de cooperación de Ottawa, especialmente en temas de seguridad fronteriza y comercio justo.
Canadá, en la mira de la ofensiva comercial de Trump
El expresidente recordó que en su administración ya había impuesto aranceles a productos canadienses para hacer frente a la “crisis del fentanilo”, que, según él, tiene parte de su origen en el “fracaso” de Canadá para detener el tráfico de esa droga por la frontera.
La carta también advierte que si Canadá decide responder con tarifas propias, estas se sumarán al 35 % ya anunciado. En otras palabras, cualquier represalia comercial canadiense será “castigada” con aranceles aún más altos.
Más países bajo presión
Canadá no es el único país en la lista de advertencias. En los últimos días, Trump ha enviado cartas similares a Japón, Corea del Sur, Birmania, Camboya, Tailandia, Indonesia, Sudáfrica, Bosnia y Herzegovina, Túnez, Kazajistán, Malasia y otros. En el caso de Brasil, el expresidente fue más allá, imponiendo aranceles del 50 % en represalia por el juicio al exmandatario Jair Bolsonaro.
El líder republicano ha reiterado que mantendrá esta política hasta que cada país firme un nuevo acuerdo comercial bilateral que “corrija los desequilibrios”. Según su equipo, estas medidas buscan garantizar condiciones comerciales “recíprocas”, aunque los términos no han sido negociados formalmente.
Trump había dado una tregua comercial que expiraba este miércoles, pero que ahora se extenderá hasta agosto. Mientras tanto, las negociaciones entre Washington y Ottawa siguen estancadas y la tensión podría escalar si el gobierno de Canadá decide responder con nuevas medidas.
Con esta ofensiva arancelaria, Trump busca reforzar su postura nacionalista de cara a las elecciones, apelando a la protección de la industria estadounidense y al control fronterizo, incluso si eso implica tensar aún más las relaciones con uno de sus principales aliados.








