Ciudad del Vaticano, 30 junio.- El papa León XIV condenó con dureza el uso de la hambruna como arma de guerra durante su discurso en la Conferencia anual de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO), recordando que “matar de hambre a la población es una forma muy barata de hacer la guerra”.
El pontífice calificó como “triste y vergonzosa” la persistencia del hambre y la malnutrición generalizada en el mundo, pese a que “la tierra es capaz de producir alimentos suficientes para todos”. Subrayó la necesidad imperiosa de “pasar de las palabras a los hechos” para combatir esta crisis humanitaria.
“La clave para derrotar el hambre estriba más en el compartir que en el acumular codiciosamente”, afirmó León XIV, alertando que el deterioro de la seguridad alimentaria mundial dificulta alcanzar el objetivo de “Hambre cero” de la Agenda 2030.
El papa denunció el uso “inicuo” del hambre como arma bélica, recordando que en muchos conflictos actuales no actúan ejércitos regulares sino grupos armados que recurren a tácticas como quemar tierras, robar ganado o bloquear la ayuda humanitaria para controlar poblaciones vulnerables.
En este contexto, pidió al mundo adoptar “límites claros, reconocibles y consensuados para sancionar estos atropellos y perseguir a sus responsables”.
Llamado a la acción y justicia social
León XIV insistió en la urgencia de medidas concretas que permitan a las personas afectadas por la inseguridad alimentaria “mirar su presente y su futuro con confianza y serenidad” y dejar atrás “los eslóganes y las promesas embaucadoras”.
El papa también denunció que recursos financieros y tecnologías innovadoras se desvían hacia la fabricación y comercio de armas, en lugar de dedicarse a erradicar la pobreza y el hambre en el mundo.
Finalmente, subrayó que garantizar la paz y el desarrollo requiere “acciones concretas, arraigadas en planteamientos serios y con visión de futuro”, y no simples “retóricas estériles”.








