Caracas, 24 julio.- Venezuela enfrenta un complejo proceso de reconstrucción tras los devastadores terremotos del pasado 24 de junio, cuyo costo podría superar los 12.000 millones de dólares, una cifra equivalente al 10,9 % del producto interno bruto (PIB) del país, según estimaciones de expertos.
El economista Asdrúbal Oliveros señaló a EFE que la reconstrucción podría requerir entre 12.000 millones y 15.000 millones de dólares, un monto considerado elevado para una economía cuyo PIB ronda los 110.000 millones de dólares.
El desafío llega en un momento especialmente difícil para Venezuela, que acumula una elevada deuda, mantiene restricciones financieras internacionales y todavía intenta recuperarse de una prolongada crisis económica que provocó una contracción del 75 % de su economía entre 2014 y los años posteriores de recesión.
Los terremotos dejaron cerca de 5.400 muertos, al menos 16.740 heridos y alrededor de 18.000 personas sin vivienda, además de graves daños en edificios residenciales, comercios, hoteles, hospitales, escuelas, carreteras, puentes, industrias y el principal aeropuerto internacional del país.
Banco Mundial estima daños por casi 20.000 millones de dólares
El Banco Mundial calculó que los sismos provocaron daños físicos directos por unos 19.600 millones de dólares y destacó la importancia de una reconstrucción rápida para evitar mayores efectos negativos sobre la recuperación económica venezolana.
Según la institución financiera, si el país no logra aumentar significativamente la inversión disponible, el proceso podría financiarse desviando recursos de otros proyectos y tardar más de una década, con consecuencias económicas prolongadas.
En cambio, una mayor disponibilidad de fondos permitiría acelerar la recuperación, reconstruir infraestructura crítica y apoyar directamente a los hogares afectados mediante programas de ayuda económica.
El Banco Mundial informó que trabaja junto al Gobierno venezolano y organismos como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para definir mecanismos de asistencia técnica y financiera.
Venezuela necesitará apoyo internacional
Oliveros advirtió que Venezuela difícilmente podrá asumir por sí sola el costo de la reconstrucción debido al reducido margen fiscal del Estado, el limitado acceso a financiamiento internacional y la baja capacidad de inversión pública.
El economista explicó que será necesaria una combinación de recursos provenientes de organismos multilaterales, cooperación internacional, activos externos gestionados con transparencia y una participación activa del sector privado y la sociedad civil.
“Sin esa combinación de recursos, el proceso de reconstrucción será mucho más lento y costoso”, afirmó.
Venezuela mantiene una deuda acumulada estimada en unos 240.000 millones de dólares y recientemente accedió a 346 millones de dólares del Fondo Monetario Internacional (FMI), fondos que la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, aseguró que serán destinados a la recuperación tras los terremotos.
El Gobierno venezolano también ha solicitado el desbloqueo de activos nacionales en el exterior para financiar parte de las labores de reconstrucción.
La vivienda, la principal prioridad
El sector residencial concentra una de las mayores necesidades tras la emergencia. El Banco Mundial estima que el 47 % de los daños totales, unos 9.300 millones de dólares, corresponde a edificaciones habitacionales, principalmente en La Guaira, una de las regiones más afectadas.
Un estudio de la consultora Anova determinó que 4.958 de 38.798 estructuras residenciales evaluadas en siete distritos de La Guaira presentan algún nivel de daño.
De ellas, 2.654 viviendas, donde habitaban unas 37.611 personas, quedaron gravemente comprometidas o destruidas.
Anova calcula que la reposición de la infraestructura habitacional requerirá unos 2.370,6 millones de dólares, equivalente a entre el 2 % y el 3 % del PIB venezolano.
Sin embargo, esta estimación no incluye la recuperación de infraestructura pública, vial, comercial, industrial ni servicios esenciales.
Plan de recuperación en marcha
El Gobierno venezolano inició un plan que contempla la reactivación de proyectos habitacionales inconclusos, la evaluación de terrenos para nuevos desarrollos urbanos, inspecciones de viviendas afectadas y la continuación de los trabajos de retiro de escombros.
Los expertos advierten que la velocidad de la reconstrucción dependerá de la capacidad del país para obtener financiamiento externo y establecer mecanismos eficientes de coordinación entre autoridades, organismos internacionales y comunidades afectadas.








