Ávila, 24 julio.- La Guardia Civil detuvo a una persona e investiga a otra como presuntas responsables del incendio forestal originado en Burgohondo, en la provincia de Ávila, que ya ha destruido más de 9.000 hectáreas y continúa siendo considerado una emergencia de máxima gravedad.
La investigación desarrollada por el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil de Ávila determinó que el fuego habría comenzado por una imprudencia grave relacionada con el uso de maquinaria pesada en una zona donde estaba prohibido realizar este tipo de trabajos.
Según las autoridades, las dos personas implicadas habrían generado chispas mientras utilizaban la maquinaria, lo que habría desencadenado el incendio.
Uso de maquinaria prohibida durante la alerta
Los trabajos se realizaron durante un periodo en el que la Junta de Castilla y León había establecido la prohibición de utilizar maquinaria cuyo funcionamiento pudiera generar fuego o chispas en áreas forestales debido al elevado riesgo de incendios.
Además, los responsables no contaban con la autorización administrativa necesaria para realizar las labores y tampoco cumplían las normas sobre los equipos de prevención y extinción que deben acompañar a este tipo de maquinaria.
La Guardia Civil atribuye a los investigados presuntos delitos de incendio forestal y contra los recursos naturales y el medio ambiente.
La investigación contempla agravantes debido a que el fuego afecta zonas cercanas a núcleos habitados y ha provocado un grave impacto sobre los ecosistemas naturales.
Emergencia de Interés Nacional
El incendio de Burgohondo permanece declarado como IGR 3 (Emergencia de Interés Nacional), la máxima categoría de intervención en Castilla y León, debido a la magnitud de la superficie afectada y las dificultades para controlar las llamas.
Las diligencias policiales, junto con los informes técnicos elaborados durante la investigación, serán remitidas a la autoridad judicial competente y a la Fiscalía Provincial de Ávila para continuar con el procedimiento.
Los equipos de extinción mantienen las labores de control y vigilancia ante un incendio que se ha convertido en uno de los episodios forestales más graves registrados este verano en España.








