Melbourne, 26 de junio de 2026.- El gobierno de Australia anunció que planea endurecer la legislación que prohíbe a los menores de 16 años acceder a plataformas de redes sociales, en respuesta a evidencias de que la norma vigente no ha logrado frenar el uso de estas aplicaciones entre adolescentes.

El primer ministro, Anthony Albanese, explicó que el Ejecutivo está evaluando nuevas medidas para reforzar el veto, vigente desde el 10 de diciembre del año pasado, y cuestionó si las herramientas actuales son suficientes para garantizar su cumplimiento.

“Estamos trabajando en eso como una prioridad porque esto es algo con lo que otras generaciones no tuvieron que lidiar, por eso es complejo”, señaló Albanese ante el Parlamento.

Una prohibición pionera que enfrenta problemas de aplicación

Australia fue el primer país en aprobar una legislación de este tipo, convirtiéndose en referente internacional en la regulación del acceso juvenil a redes sociales como Facebook, Instagram y YouTube. Sin embargo, informes recientes indican que su implementación ha sido limitada.

De acuerdo con datos citados por expertos y organismos regulatorios, alrededor de siete de cada diez menores australianos aún mantienen cuentas en plataformas restringidas, pese a la prohibición formal.

Además, un estudio publicado en el British Medical Journal concluyó que aproximadamente el 85 % de adolescentes de entre 12 y 17 años continúa utilizando redes sociales, lo que refuerza la percepción de que la medida no está logrando su objetivo.

Debate sobre el poder de los reguladores

El gobierno también analiza si el organismo de seguridad en línea eSafety, dirigido por la comisionada Julie Inman Grant, dispone de suficientes competencias para hacer cumplir la ley.

Inman Grant ha señalado en entrevistas recientes que la eficacia del regulador depende de las herramientas legales y los recursos disponibles, y ha sugerido que la falta de “poderes contundentes” limita la aplicación efectiva de la normativa.

Las plataformas afectadas —entre ellas Facebook, Instagram, Snapchat, TikTok, YouTube, además de X, Reddit, Twitch y otras— se enfrentan a multas de hasta 49,5 millones de dólares australianos si no adoptan medidas razonables para impedir el acceso de menores.

Una tendencia global en expansión

El caso australiano se enmarca en una tendencia internacional creciente. Reino Unido ya ha anunciado restricciones similares, mientras países como Canadá, Brasil e Indonesia han impulsado proyectos legislativos. Francia, España, Dinamarca y Corea del Sur también estudian medidas para limitar el acceso de menores a redes sociales.

El gobierno de Albanese prepara además una nueva legislación de “deber digital de cuidado”, que obligaría a las plataformas a asumir responsabilidad por daños previsibles derivados de algoritmos y contenidos.

El debate sigue abierto entre la necesidad de proteger a los menores en el entorno digital y la dificultad técnica y legal de hacer cumplir restricciones de acceso en plataformas globales.

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